Guía para el economista católico

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Esta singular guía de viaje pretende describir la relación entre la economía y el catolicismo. Algunos lectores esperarían ver una mayor aceptación de elementos propios de la economía en los especialistas de la Doctrina Católica, así como otros podrían buscar criticar ciertas aproximaciones a la economía desde la perspectiva católica. Ambas situaciones podrían describir la situación para algunos lectores, y otros podrían simplemente ser estudiantes católicos de economía buscando un mejor entendimiento acerca de cómo estos dos elementos, la economía y el catolicismo, pueden acoplarse.

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En general, la investigación científica y la Doctrina Católica tienen, cada una, algo valioso que ofrecer a la otra. La teología debería ser informada por el estudio disciplinado de la humanidad, acorde a las disciplinas científicas. La ciencia se puede beneficiar del cuidadoso escrutinio de su contenido ético y sus potenciales lagunas desde la perspectiva de la tradición católica, el resultado de milenios de experiencia humana y reflexión y, para los católicos, el depósito de la revelación de Dios.

Asociaciones relevantes[editar]

Existen asociaciones para economistas interesados en discutir la relación entre economía y catolicismo, o cristianismo de forma más amplia. Estas asociaciones suelen acoger conferencias o sesiones y publicar artículos, revistas o boletines.

Ideas y prácticas católicas fundamentales[editar]

Mientras algunos podrían argumentar que Economía y la Cristiandad Católica no tienen puntos en común, parece claro que la fe católica tiene implicaciones directas en lo que a temas económicos compete. En algunos casos, existe una suerte de coincidencia. Por ejemplo, la Doctrina Católica sostiene la dignidad intrínseca del individuo y la Economía por lo general se somete al libre albedrío de los individuos. Sin embargo, un estudiante católico experimentará cierta confusión o incomodidad acerca de otros principios económicos. Por ejemplo, la Economía resalta las ventajas de la competencia y pareciere buscar motivaciones egoístas ocultas detrás de todas y cada una de las acciones humanas, mientras la enseñanza católica promueve el donarse a través del trabajo por otros y proclama que los seres humanos son capaces de amar a otros, incluyendo aquellos con los que no se tiene ninguna relación, incluso cuando no existe beneficio posible.

El Papa Francisco recientemente sintetizó las implicaciones de la fe en las cuestiones sociales [1], partiendo de anteriores expresiones del Papa San Juan Pablo II y del "Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia" [2]:

Confesar a un Padre que ama infinitamente a cada ser humano implica descubrir que «con ello le confiere una dignidad infinita» [2] . Confesar que el Hijo de Dios asumió nuestra carne humana significa que cada persona humana ha sido elevada al corazón mismo de Dios. Confesar que Jesús dio su sangre por nosotros nos impide conservar alguna duda acerca del amor sin límites que ennoblece a todo ser humano. Su redención tiene un sentido social porque «Dios, en Cristo, no redime solamente la persona individual, sino también las relaciones sociales entre los hombres». [3] Confesar que el Espíritu Santo actúa en todos implica reconocer que Él procura penetrar toda situación humana y todos los vínculos sociales: «El Espíritu Santo posee una inventiva infinita, propia de una mente divina, que provee a desatar los nudos de los sucesos humanos, incluso los más complejos e impenetrables» [4]. La evangelización procura cooperar también con esa acción liberadora del Espíritu. El misterio mismo de la Trinidad nos recuerda que fuimos hechos a imagen de esa comunión divina, por lo cual no podemos realizarnos ni salvarnos solos. Desde el corazón del Evangelio reconocemos la íntima conexión que existe entre evangelización y promoción humana, que necesariamente debe expresarse y desarrollarse en toda acción evangelizadora. La aceptación del primer anuncio, que invita a dejarse amar por Dios y a amarlo con el amor que Él mismo nos comunica, provoca en la vida de la persona y en sus acciones una primera y fundamental reacción: desear, buscar y cuidar el bien de los demás.

Si es verdad que "Dios, en Cristo, no redime solamente la persona individual, sino también las relaciones sociales entre los hombres" ¿es posible que la Economía y el entendimiento teológico de la redención puedan ser completamente independientes entre sí? Si es cierto que "dejarse amar por Dios y a amarlo con el amor que Él mismo nos comunica, provoca [...] desear, buscar y cuidar el bien de los demás", ¿puede ese proceso ser de alguna forma invisible o irrelevante para la Economía? Es posible, pero no es evidente cómo tal cosa pueda suceder. Por el contrario, si no, entonces el entendimiento de la relación entre teología y economía parecería ser una tarea urgente para estas dos ciencias, y un potencialmente fértil, aunque sensible, camino para la Economía.

Doctrina Social Católica[editar]

La Doctrina Social Católica (DSC), también llamada Doctrina Social de la Iglesia (DSI), es un cuerpo doctrinal del Magisterio de la Iglesia Católica acerca de economía y la cuestión social. Como todo Magisterio, está sustentado en la Sagrada Escritura y en la Tradición.

En su continua atención por el hombre en la sociedad, la Iglesia ha acumulado así un rico patrimonio doctrinal. Éste tiene sus raíces en la Sagrada Escritura, especialmente en el Evangelio y en los escritos apostólicos, y ha tomado forma y cuerpo a partir de los Padres de la Iglesia y de los grandes Doctores del Medioevo, constituyendo una doctrina en la cual, aun sin intervenciones explícitas y directas a nivel magisterial, la Iglesia se ha ido reconociendo progresivamente. [5][énfasis en el original]

En general, las expresiones definitivas de la DSC se encuentran en las encíclicas papales; y aunque existen encíclicas que se consideran fundamentales para el cuerpo de la DSC o preeminentemente sociales, la última de las cuales es la Encíclica Laudato Si del Papa Francisco, dada en el año 2015. En el año 2004, el Pontificio Consejo Justicia y Paz publicó el Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia, sintetiza la doctrina social precedente. Las conferencias episcopales locales pueden aplicar la DSC a situaciones particulares, como es el caso del documento preparado por las conferencias europeas sobre la economía social de mercado competitiva en la UE, "Una comunidad europea de solidaridad y responsabilidad", en 2011, las alocuciones y documentos de la Conferencia Episcopal Española, o la Declaración "Rehabilitar la Política" de la Comisión Social del Episcopado de Francia, de febrero de 1999. Una concepción amplia de pensamiento social católico (referido en inglés como Catholic Social Thought) incluye los escritos de otros pensadores católicos como Peter Maurin, Michael Novak, o Plinio Correa de Oliveira (Aquí hace falta realizar una pequeña advertencia: fuera del contenido Magisterial.

El Concilio Vaticano II definió de esta manera la concepción de la Iglesia acerca de la relación entre ciencia y doctrina: "[...] la investigación metódica en todos los campos del saber, si está realizada de una forma auténticamente científica y conforme a las normas morales, nunca será en realidad contraria a la fe, porque las realidades profanas y las de la fe tienen su origen en un mismo Dios". [6] Sin embargo, no siempre es posible evitar conflictos, por aparentes que estos sean, entre la ciencia y la fe.

A manera de ejemplo, muchos economistas podrían encontrar sorprendente la noción, contenida en la DSC, del "superdesarrollo" como algo tan problemático como el subdesarrollo:

Debería ser altamente instructiva una constatación desconcertante de este período más reciente: junto a las miserias del subdesarrollo, que son intolerables, nos encontramos con una especie de superdesarrollo, igualmente inaceptable porque, como el primero, es contrario al bien y a la felicidad auténtica. En efecto, este superdesarrollo, consistente en la excesiva disponibilidad de toda clase de bienes materiales para algunas categorías sociales, fácilmente hace a los hombres esclavos de la « posesión » y del goce inmediato, sin otro horizonte que la multiplicación o la continua sustitución de los objetos que se poseen por otros todavía más perfectos. Es la llamada civilización del « consumo » o consumismo, que comporta tantos « desechos » o « basuras ». Un objeto poseído, y ya superado por otro más perfecto, es descartado simplemente, sin tener en cuenta su posible valor permanente para uno mismo o para otro ser humano más pobre.[7]

Hay, por supuesto, partiendo de los enunciados de la DSC, dos posibilidades contrarias al punto de vista económico habitual. Por un lado, es posible que se malinterprete un enunciado de la DSC, que adolece de una inadecuada comprensión de la economía. Por otor lado, puede ser que la DSC apunte a una verdad que es difícil de percibir desde el punto de vista de la economía. De cualquier forma, católicos y economistas tienen un amplio abanico de perspectivas acerca de la relación entre el Magisterio y la Economía, siendo que la mayoría de entendidos se encuentran de acuerdo en que existe un tensión entre los dos. Por ejemplo:

  • Thomas Storck argumenta que, "la enseñanza moral católica simplemente no puede aceptar al mercado sujeto a su propia lógica" en la The Distributist Review, de la cual es parte del equipo editorial.
  • Fr. Robert Sirico argumenta que el Magisterio puede y debería acoger plenamente la lógica de los mercados, en Religion and Liberty, una publicación de su Acton Institute.


Puntos de vista de economistas con respecto a la DSC[editar]

De esta forma, pueden encontrarse visiones divergentes entre los economistas:

Economía de las religiones[editar]

Algunos econoistas han analizado a las religiones, incluyendo al catolicismo, en varios de sus aspectos.

Perspectivas generales[editar]

El reconcimiento de las perspectivas, a menudo caricaturizadas, de "libertarios" y de "activistas sociales" puede ayudar a iluminar los debates existentes en temas específicos, aunque esto conlleve el peligro de simplificar excesivamente puntos de vista opuesto y exagerar distinciones en perjuicio de la comprensión de los matices existentes.

Temas específicos[editar]

Migración[editar]

USCCB Catholic Social Teaching on Immigration and the Movement of Peoples: http://www.usccb.org/issues-and-action/human-life-and-dignity/immigration/catholic-teaching-on-immigration-and-the-movement-of-peoples.cfm

Comisión Episcopal de Migración, España: "una sola familia humana": http://www.instituto-social-leonxiii.org/index.php/episcopado-espanol/657-una-sola-familia-humana

Familia[editar]

Salarios[editar]

Banca y finanzas[editar]

"Usura"[editar]

Medir el bienestar[editar]

  • Olinga Ta'eed and the measurement of intangible values. [8] [9]
  • S&P "Catholic Values Index"

Propiedad Privada[editar]

Iniciativas económicas relevantes de inspiración católica[editar]

La Iglesia ha afirmado enfáticamente que la Doctrina Social Católica no es una tercera vía entre comunismo y capitalismo, y no es un intento por presentar soluciones técnicas a los problemas económicos. Las necesidades y sus soluciones técnicas varían en el tiempo y es el papel de los laicos el aplicar la DSC en contextos particulares.

The Church has no models to present; models that are real and truly effective can only arise within the framework of different historical situations, through the efforts of all those who responsibly confront concrete problems in all their social, economic, political and cultural aspects, as these interact with one another.[10]


Nomadelfia[editar]

On Sunday, May 21, 1989, Pope John Paul II visited Nomadelfia. Nine years before, when receiving a group of Nomadelfians at Castelgandolfo, he stated: "If we are called to be the sons of God and brothers, then Nomadelfia is a presage of the world to come"

Nomadelfia is a community of Catholics who voluntarily live with no private property and no money; all the goods are shared, the families are open to adopt children and live in "family groups" (4 or 5 families).

It was established by Dn. Zeno in 1948, but is a Catholic parish since the end of 1961. According to its official website[11], Dn. Zeno was in National Service in Florence when encountered an anarchist who sustained that Christ and the Church were obstacles to human progress; Zeno sustained the opposite but found himself overwhelmed by the background knowledge of the anarchist, then he decided: "I will answer him with my life. I will change civilization by first changing myself. For the rest of my life, I want to be neither a servant nor a master". Eventually, Dn. Zeno studied law and theology in Milan, and later became a priest.

During the World War II, Fr. Zeno welcomed abandoned children and founded "Little Apostles", soon, young faithful women joined the group and became "mothers of vocation". After World War II, in 1947, the "Little Apostles" occupied a former concentration camp and built their new town, naming it "Nomadelfia", "law of brotherhood" in Greek.

Even when facing many troubles, in 2011 Nomadelfia had a population of 320 people organized in 50 families. In 40 years, "mothers of vocation" had adopted more than 5000 children [12].

Employee stock ownership plans[editar]

Based on the fact that (fixed) capital (e.g. machinery) can participate in the production of wealth, Louis O. Kelso developed some economic ideas that come to be called "binary economics". If capital can produce wealth, then the only way to assure a living wage is the widespread participation on this capital, else, the workers face decreasing real wages over time. Kelso then proposed a plan to turn corporations into worker-owned companies without using expropiation: an extension of capital by a credit made to the workers, and paid by company's revenues. [13]

Social credit[editar]

Mayor C.H. Douglas recognized that money is not a good with intrinsic value, but a medium of exchange created out-of-thin-air by bank's loans. This led Douglas to wonder why the banks (or the association of banks, called Federal Reserve in the United States) were the only ones with the capacity to sue money. Douglas proposed community-controlled emisions of money with a sort of living wage for every member of the community that comes not from the redistribution of income, but form the participation in the dividends of the social production. [14]

The core of the Social Credit is the so-called "A+B Theorem" that could be explained "a structural defect or rather a series of defects that either cause or permit a gap between the rate at which final prices are generated in the economy and the rate at which consumer incomes are liberated in the production of the respective goods and services" [15] it could be roughly summarized in the money paid for goods and services is not used completely in the purchases of those same goods and services, then generating the need for credit.

"So now at last I have come to the question of money, which is what some people think that Social Credit is all about; but it isn't! Social Credit is an attempt to apply Christianity in social affairs; but if money stands in the way, then we, and every Christian, must concern ourselves with the nature of money, and just why it stands in the way, as it surely does." [16]

The financial system is understood as a structure of sin. Fractional banking lets financial system break any link with the real production [17]. "The root of the economic problem is not to be found in the mere fact that the private banks create the bulk of the money supply ex nihilo, nor in the mere fact that they then proceed to charge interest on the monies that they loan out. The root of the economic problem has to do with policy. The financial system serves the wrong policy. Instead of facilitating to the greatest possible extent the efficient delivery of those goods and services that people can use with profit to themselves, the conventional financial system centralizes wealth, power, and privilege in the hands of those who have acquired monopoly control over financial credit. The policy which the private banks currently administer is a self-serving policy in lieu of what might be termed common policy: that policy which would serve the best interests of each citizen." [18]

Under this circumstances, Mayor C. H. Douglas proposed the creation of a debt-free dividend that should be distributed among every member. Basically, it "is to distribute economic votes (money) in the same way as are distributed political votes, that is, free of charge and on the basis that we all get an equal share, and in an amount equal to the deficiency of purchasing power at the time"[19]

There is a strong relation between some proposals of the Social Credit and other from keynesian monetary economics [20], in fact, it's unavoidable to relate the Social Credit main ideas with those proposed by Modern Monetary Theory [21]

In practice, one of the most known cases of Social Credit applied was Alberta, Canada [22]

Cooperatives[editar]

Mondragón and Fr. José María Arizmendarrieta

Solidarism[editar]

Alberto Martén Chavarría and the solidarist movement in Costa Rica.

The intermediate structures.

The limits of the government-side implementation.

Economy of Communion in Freedom (EoC)[editar]

Chiara Lubich About profits and gifts. Giving enterprises social purposes

Notes[editar]

  1. Leathers, Charles G. (1991) "Book review of Social Economics: Retrospect and Prospect edited by Mark A. Lutz", Journal of Economic Issues, pp. 263-265.
  2. Juan Pablo II, Mensaje a los discapacitados, Ángelus (16 noviembre1980): L’Osservatore Romano, ed. semanal en lengua española (23 noviembre 1980), 9.
  3. Pontificio Consejo «Justicia y Paz», Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia, 52.
  4. Juan Pablo II, Catequesis (24 abril 1991): L’Osservatore Romano, ed. semanal en lengua española (26 abril 1991), 3.
  5. Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia, #87.
  6. Constitución Pastoral Guadium et Spes sobre la Iglesia en el mundo actual, #36.
  7. Sollicitudo Rei Socialis, #28.
  8. The Vatican Has Long Promoted Intangible Values; Can They Be Measured?, article at Zenit.org, January 2015
  9. Olinga Ta'eed: On Link Between Profit Motive and Reduction of Poverty, article at Zenit.org, July 2014
  10. Centesimus Annus, §43 http://w2.vatican.va/content/john-paul-ii/en/encyclicals/documents/hf_jp-ii_enc_01051991_centesimus-annus.html
  11. Official Nomadelfia's website http://www.nomadelfia.it/eng/what-is-nomadelfia.html#storia
  12. "Nomadelfia è una proposta" [Review of the Community of Nomadelfia], No. 1, 2011, p. 5 http://www.nomadelfia.com/images/giornalino/giornalino1-2011.pdf
  13. More in Kelso Institute http://kelsoinstitute.org/louiskelso/
  14. http://www.socred.org/
  15. Oliver Heydorn, "The Core of the Core of Douglas’ A+B Theorem (and hence of Social Credit’s Economic Diagnosis)", http://www.socred.org/index.php/blogs/view/the-core-of-the-core-of-douglas-a-b-theorem-and-hence-of-social-credit-s-economic-diagnosis
  16. Geoffrey Dobbs, "What is Social Credit?", available at http://www.alor.org/Library/Dobbs%20G%20-%20What%20is%20Social%20Credit.html
  17. http://www.socred.org/index.php/blogs/view/yes-virginia-the-banks-really-do-create-money-out-of-nothing
  18. Oliver Heydorn, "Usury, Social Credit and Catholicism", at http://www.socred.org/index.php/blogs/view/usury-social-credit-and-catholicism
  19. Edward Minton, "Organic Society", http://www.socred.org/index.php/blogs/view/organic-society
  20. for example, see Victor Short, "Prairie Freigeld: Alberta Social Credit and the Keynesian Frontier of Monetary Economic Thought in North America , 1929-1938" https://tspace.library.utoronto.ca/bitstream/1807/44062/6/Short_Victor_M_20143_MA_Thesis.pdf
  21. for a short introduction to Modern Monetary Theory (MMT), see Randall Wray, "MMT Primer", available at http://neweconomicperspectives.org/modern-monetary-theory-primer.html
  22. C. B. MacPherson, Democracy in Alberta: Social Credit and the Party System, 1953, https://books.google.com.ec/books?id=qWMCAQAAQBAJ&lpg=PR7&ots=rTXAhxkIGY

Other Resources[editar]