Entrenamiento deportivo/Control

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Lección 12
Evaluación

El control del entrenamiento es fundamental en la práctica de los deportes competitivos. Consiste en un registro cuantitativo y cualitativo del trabajo realizado en un periodo de tiempo para conocer las modificaciones producidas por la carga de entrenamiento en el organismo del atleta, garantizar la correcta ejecución de las actividades planificadas, prever el surgimiento de dificultades e identificar y corregir deficiencias en cuanto estas se presenten. Permite comprobar regularmente cuanto se aproxima el deportista al logro de los objetivos definidos durante la planificación del entrenamiento al inicio de la temporada y observar con claridad los resultados de las actividades programadas.[1][2]

En general, el control permite ver la evolución del atleta. Con la información recopilada, el entrenador puede elaborar programas de entrenamiento más precisos para lograr los objetivos, observar la evolución del atleta, motivarlo al presentarle evidencia de los progresos logrados y orientarlo mejor para que participe en las pruebas más compatibles con sus características fisiológicas.[2]

Para lograr sus objetivos, el control del entrenamiento deportivo recaba información de múltiples fuentes.[2] Entre las más importantes están las entrevistas a los atletas, su observación por parte de los entrenadores, las pruebas biomecánicas y deportivas, las evaluaciones de psicología deportiva y las pruebas médicas.[3] Estas fuentes proporcionan datos que permiten identificar los efectos inmediatos y acumulativos del entrenamiento. Para que esos datos sean útiles es necesario que su recolección sea sistemática, esté integrada con la planificación, considere el carácter individual del deportista y que las pruebas de medición sean seleccionadas correctamente y siguiendo criterios de calidad que permitan garantizar su validez, fiabilidad, objetividad, utilidad, estandarización y economía (costo mínimo necesario).[2]

Los métodos de control se suelen clasificar en dos tipos: los métodos de control previo o de diagnóstico y los métodos de control corriente. Los primeros buscan establecer un inventario de los componentes que intervienen en el proceso e incluyen aspectos materiales, humanos y económicos. Los métodos de control corriente, por su parte, permiten ver cómo se va cumpliendo el plan y determinar la capacidad de asimilación y adaptación del deportista así como el progreso de su nivel conforme avanza la temporada.[1]

Las variables que debe considerar el control del entrenamiento son múltiples y es necesario evaluarlas tanto en los diferentes tipos de preparación deportiva (física, mental, técnica y táctica) como en las competiciones.[2]

Evaluación de los resultados de las competiciones[editar]

La evaluación de los resultados de la participación de los atletas en las competiciones se debe realizar en base al nivel de adaptación que tienen al momento de participar. Un método para realizar esta evaluación consiste en utilizar cuatro zonas de rendimiento definidas a partir de la mejor marca del atleta en la temporada anterior y que corresponde a un rendimiento del 100%.[2]

Zona 1 Zona 2 Zona 3 Zona 4
Desviación 2% 2% - 3,5% 3,5% - 5% 5% o más
Evaluación Buena Media Floja Mala
¿En que fase se espera? Cerca de la competición principal Durante la fase final de la preparación específica Al principio de la temporada El rendimiento no debería caer tanto
Observaciones La forma del atleta está cerca de su punto máximo y a partir de este momento se debe trabajar para estabilizar el rendimiento con miras a participar en la competición principal de la temporada. Normalmente, en este punto es necesario desarrollar las cualidades específicas del atleta para maximizar su rendimiento y pasar a la zona 1. Son los resultados normales al finalizar la etapa de preparación general. A partir de este nivel se debe iniciar la preparación del organismo para lograr nuevas adaptaciones y aumentar el rendimiento. Una caída del rendimiento de este nivel o superior requiere una evaluación física y mental del atleta para determinar las causas y tomar medidas correctivas.

Al evaluar los resultados de las competiciones es necesario considerar que las mejoras en el rendimiento no son lineales. Querer mejorar las marcas en todas las competiciones no es una meta alcanzable y aumenta la ansiedad, la desmotivación y la sensación de fracaso de los atletas. Es necesario utilizar la información recabada durante el control del entrenamiento para establecer metas realistas enfocadas en la formación del atleta a largo plazo.[2]

Evaluación de la sesión de entrenamiento[editar]

Durante cada sesión de entrenamiento se debe evaluar el efecto en los atletas, tanto puntual como acumulado. Por ser un evento diario, la evaluación de las sesiones de entrenamiento debe efectuarse utilizando métodos sencillos y que permitan obtener la información de forma rápida y sin interferir con el trabajo de los deportistas. La observación de aspectos como cambios en el color de la piel, el nivel de transpiración, la calidad de la ejecución de los movimientos, la concentración, el estado de salud en general y disposición mental permiten determinar los efectos de la carga de trabajo y clasificarla como ligera, media, óptima o límite. Esta información permite organizar los contenidos de los próximos microciclos y sesiones de entrenamiento, controlar la intensidad de las sesiones y evitar el sobreentrenamiento.[2]

Resumen de la lección[editar]

  • El control del entrenamiento es fundamental en la práctica de los deportes competitivos.
  • El control del entrenamiento permite observar las modificaciones producidas por la carga de entrenamiento en el organismo del atleta.
  • La información recopilada le permite al entrenador elaborar programas de entrenamiento más precisos para lograr los objetivos planteados al inicio de la temporada.
  • El control del entrenamiento recolecta información mediante entrevistas, observación, pruebas biomecánicas y deportivas, evaluaciones psicológicas y pruebas médicas.
  • Es indispensable considerar el carácter individual del deportista al analizar los datos recolectados.
  • Los métodos de control se pueden clasificar en métodos de control previo o métodos de control corriente.
  • Las competiciones se evalúan con base a la mejor marca de la temporada anterior.
  • La evaluación de las sesiones de entrenamiento permite organizar los contenidos de los próximos microciclos y evitar el sobreentrenamiento.

Términos clave[editar]

Lecturas adicionales[editar]

Bibliografía[editar]

  1. 1,0 1,1 García Salazar, Daniel (2012). Bases científico-metodológicas del entrenamiento deportivo (1.ª edición). Estados Unidos: Editorial Académica Española. p. 90. ISBN 978-3-659-02336-1. 
  2. 2,0 2,1 2,2 2,3 2,4 2,5 2,6 2,7 Vasconcelos Raposo, A (2009). Planificación y organización del entrenamiento deportivo (2.ª edición). Badalona, España: Paidotribo. p. 198. ISBN 978-84-8019-473-0. 
  3. Weineck, Jürgen (2005). Optimales training [Entrenamiento total] (1.ª edición). Barcelona, España: Editorial Paidotribo. p. 687. ISBN 84-8019-805-2. 


Proyecto: Entrenamiento deportivo
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