Consumo responsable

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Se el cambio que quieras ver en el mundo. —Mahatma Gandhi

Cada vez que compramos algo, estamos financiando la producción de ese producto y el modo en que se produce. Comprar una remera hecha por trabajadores explotados o un producto hecho con minerales extraídos con métodos destructivos, es apoyar esas prácticas y fomentar que se sigan realizando. Del mismo modo, comprar un producto hecho de manera sostenible es fomentar esa forma de producción.

Si el modo de producción actual es tan destructivo, se debe a que seguimos comprando los frutos de esa destrucción. Las grandes empresas y sus dirigentes no son los únicos culpables. También nosotros, los consumidores, damos nuestro aval con cada compra.

Empezar el cambio es fácil. Basta con querer. Sin embargo, completarlo es difícil, ya que el consumo responsable todavía es una rareza y el mercado no está preparado para satisfacer esta demanda. ¡Pero hay esperanza! Guías como esta son buenos recursos.

El consumo responsable es tan importante como difícil. La información necesaria está desperdigada. Esta guía tiene el objetivo de recolectar todo tipo de información que facilite el consumo responsable en Argentina. Hay información sobre conceptos, productos, recetas, ferias, eventos, de todo. Si creés en la necesidad de consumir con responsabilidad, y de difundir esta práctica con otros, ¡animate a participar!

Hazlo tu mismo[editar]

  • Desodorante: En un frasco de vidrio, mezclar dos cucharadas de bicarabonato de sodio y una cucharada de aceite de oliva, hasta obtener una pasta. Aplicar la pasta con los dedos directamente en las axilas.
  • Macetas: Hacer macetas recicladas es bastante fácil, ya que casi cualquier contenedor puede servir de maceta. Por ejemplo, baldes, botellas, vasos, incluso monitores viejos. Una manera fácil y gratis de obtener muchas macetas de buen tamaño y todas iguales es acercarse a las heladerías y preguntar cuándo sacan los baldes de helado. Muchas personas prefieren que sus macetas tengan alguna estética particular, como por ejemplo que sean de barro. En caso de querer comprar macetas, lo mejor es que sean de barro o cemento, pero no de plástico, por no ser biodegradable.

Productos éticos[editar]

No existe una definición universal de lo que es un producto ético. Sin embargo, se puede considerar producto ético a aquellos que no conllevan sufrimiento humano ni animal, ni la destrucción del ambiente, lo que implica una serie de requisitos que garanticen que el productor contribuye positivamente a las vidas de las personas o animales implicados y trabaja protegiendo el ambiente. Todas y cada una de nuestras compras tiene un efecto, directo o indirecto, sobre las personas y sobre el ambiente. Si tomamos decisiones responsables y conscientes sobre dónde y qué comprar o dónde no y qué no comprar, podemos contribuir a un mundo mejor.

Productos usados[editar]

¿Es ético comprar productos usados?

Comprar un producto usado, es decir de segunda mano, tiene varias ventajas pero también dos problemas. El primer problema es que quizás el dinero de la compra de algo usado vaya para alimentar el consumo irresponsable. Sin embargo, este riesgo es común a cualquier compra.

La segunda cuestión es que comprar productos no éticos de segunda mano les da visibilidad y por lo tanto publicidad.

Transporte[editar]

La bicicleta es la forma de transporte más eficiente y menos contaminante, tanto en la ciudad como fuera de ella. Además andar en bicicleta no representa un peligro para otros, hace bien a la salud, y en muchos casos induce a la felicidad. ¡Es muy recomendable! Buenos Aires tiene un sistema de transporte público en bicicleta y muchas bicisendas.

Para tramos más largos, la bici se puede subir al tren.

Por tu propio bien, el del planeta y el de los demás, ¡compra una bici!

Conceptos relacionados[editar]

  • Agricultura urbana es el cultivo de alimentos en un contexto urbano. Los alimentos que consumimos a diario, sean orgánicos, veganos o lo que sea, en general se transportan grandes distancias hasta que llegan a nuestras manos. En el camino contaminan y dificultan la trazabilidad. La agricultura urbana es una solución óptima a estos problemas. El camino hacia la agricultura urbana empieza con una compostera, sigue con una huerta y culmina con árboles frutales.
  • Consumo crítico es aquel que se pregunta por las condiciones sociales y ecológicas en las que ha sido elaborado un producto o realizado un servicio. Es una actitud diaria que consiste en elegir de manera meticulosa lo que compramos sobre la base de dos criterios: la historia del producto y la conducta de la empresa productora, señalándole al sistema los métodos productivos que aprobamos y los que condenamos.
  • Consumo solidario es el consumo que contribuye a la creación de puestos de trabajo, garantizando condiciones de vida dignas; para preservar el equilibrio de los ecosistemas y para mejorar el nivel de ingresos de todos los que participan de las redes solidarias, combatiendo, de este modo, la exclusión social y el daño ambiental.
  • Consumo ético sería el que se ejerce cuando se valoran las opciones según sean más justas, solidarias o ecológicas y se consume de acuerdo con esos valores y no solo en función del beneficio personal. Es decir, cuando elegimos realizar un consumo responsable, critico, solidario o ético estamos eligiendo productos y servicios cuya procedencia sabemos que cumple los estándares éticos más exigentes, como los Productos Éticos provenientes del Comercio Justo y/o de la Economía Social, Popular y Solidaria.
  • Greenwashing o lavado verde es la práctica de muchas marcas y productos que no son sustentables de promocionarse como si lo fueran. Esta práctica es cada vez más frecuente y lleva a que los adjetivos "verde", "eco", etc. estén cada vez más bastardeados. La palabra "ética", por suerte, todavía no está tan bastardeada, aunque el capitalismo todo lo puede y quizás en algunos años pierda su peso. Por ahora, sin embargo, lo retiene, y quizás sea un poco más resistente a la bastardización por el hecho de tener una larguísima historia detrás.
  • Reciclar es transformar descartes en nuevos productos o en materiales para su posterior utilización. Reciclar reduce tu basura y también ahorra energía al disminuir la demanda de materiales y productos nuevos que necesitan atravesar todo el proceso de extracción y producción. Si te interesa reciclar, también considerá la importancia de reducir y compostar.
  • Sustentabilidad es un ideal, un objetivo. Ninguna marca en el mundo es 100% sustentable, porque el sistema económico mundial está muy interconectado, y ninguna parte puede ser sustentable en tanto el todo no lo sea. Un artesano utiliza un martillo para hacer una silla. Pero ese martillo fue hecho en una fábrica, y esa fábrica está compuesta por millones de clavos, tornillos, máquinas y piezas hechas quién sabe cómo. El metal del martillo fue extraído de alguna mina, y es imposible rastrear las condiciones en que se extrajo ese metal, o la manera en que se hicieron las miles de máquinas y herramientas utilizadas en la mina, o sus materiales. Ni hablar del transporte involucrado en que ese martillo llegue a las manos de nuestro artesano. Por eso cuando decimos que una marca es sustentable, debemos interpretarlo como que se mueve en dirección a la sustentabilidad. En otras palabras, quiere decir que dentro de sus limitaciones, toma ciertas decisiones para arrimar un poco más el objetivo de la sustentabilidad global. El concepto de sustentabilidad ya tiene varias definiciones. En su sentido más primitivo, la palabra significa "habilidad de sostener" y refiere a la capacidad de un sistema de sostenerse en el tiempo. ¿Cuánto tiempo? No infinito, claramente, pues nada es infinito, pero sí un tiempo ilimitado por el sistema mismo. Es decir que si el sistema colapsa, no será por causa de factores intrínsecos al sistema mismo, sino por algún factor externo. Con esta definición, resulta claro que el sistema actual de producción y consumo es insostenible. Se estima que cada año consumimos casi 50% más recursos de los que el planeta regenera,[1] y en cuanto a los recursos fósiles (gas natural, petróleo, etc) el consumo es millones de veces más rápido que su regeneración. Un sistema así es insostenible, y por lo tanto va a cambiar. Depende de nosotros si cambia por las buenas. Luego de cierto tiempo de teoría y práctica en torno a la sustentabilidad, se llegó a la conclusión de que para que un sistema sea sustentable, debe serlo en tres dimensiones: económica, social y ambiental. Quiere decir que el sistema debe ser sustentable económicamente (no debe ir a pérdida constante), socialmente (debe ser beneficioso para la sociedad) y ambientalmente (pues si destruye el ecosistema, se destruye a sí mismo).
  • Trazabilidad es la marca, o traza, que deja un producto mientras se mueve a lo largo de la cadena de extracción, producción, transporte, distribución y venta, hasta que llega al consumidor final.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. https://en.wikipedia.org/wiki/Earth_Overshoot_Day