Literatura universal/Romanticismo

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Introducción[editar]

El Romanticismo es un movimiento ideológico, cultural y social que surge en el siglo XIX como reacción contra el Neoclasicismo preponderante en el siglo XVIII. Sin embargo, no corta completamente los vínculos con el liberalismo, especialmente en su visión política.

Las características generales del Romanticismo son:

  1. El irracionalismo, que conlleva cierto idealismo, en claro contraste con el culto a la razón del siglo anterior.
  2. La libertad creadora como eje fundamental del arte, al contrario que el seguimiento preciso de las normas clásicas que defendía el Neoclasicismo.
  3. El subjetivismo, el individualismo, y el uso de la literatura, especialmente de la poesía, como la afirmación del yo del poeta.
  4. La nueva sensibilidad, pues se aportan nuevos elementos como la visión dinámica de la naturaleza.
  5. La soledad, la melancolía y la desolación generalizada, que provoca el interés por los pensamientos tristes del escritor (intimismo) y que a la vez genera un palpable deseo de evasión (escapismo). La evasión puede ser espacial (búsqueda de lo exótico) o temporal (búsqueda de etapas históricas pasadas).
  6. El nacionalismo, relacionado con el momento histórico, que implica el interés por la literatura y la cultura nacional.
  7. La conciencia sociopolítica de los autores.

Estas características se traducen en una lírica dividida en dos grandes tendencias: la narrativa, centrada en la evasión histórica; y la lírica, centrada en el intimismo, en los sentimientos del poeta. En cuanto al género narrativo, la novela histórica va a sentar el precedente de las grandes novelas realistas, y se va a cultivas también el relato corto, los cuentos.

Prerromanticismo[editar]

El inicio del Romanticismo hay que buscarlo a finales del s. XVIII. Es entonces cuando aparece lo que se ha dado en denominar Prerromanticismo, liderado por el movimiento alemán Sturm und Drang (con Goethe como representante más trascendental) y sus repercusiones en Europa (por ejemplo, Young y Blake en Inglaterra). La clave fue la crisis de la razón ilustrada de finales de siglo.

Goethe (1749-1832) es sin duda el representante más importante de esta corriente. Su obra es muy variada y completa, y ha sido clasificada en los siguientes grupos:

  • Época prerromántica: corresponde a los inicios del escritor, y queda representada por la novela epistolar Las desventuras del joven Werther, en la que el protagonista intercambia cartas con un amigo contándole como está enamorado de una chica que está comprometida con otro. El desengaño amoroso acaba implicando el suicidio de Werther. Es una muestra de la concepción que se va a tener de amor romántico.
  • Época clásica, debida a su viaje a Italia, en el cultiva su fascinación por lo clásico. Poemas como los reunidos en Elegías romanas o dramas como Ifigenia son muestras de ello.
  • El siglo XIX, capitalizado sin duda por su obra cumbre, el poema dramático Fausto. Fue escrita a lo largo de toda su vida, por lo que supone una síntesis de su obra, recogiendo su etapa prerromántica y su etapa clásica. Además, en línea con el nacionalismo romántico, el argumento se basa en una leyenda alemana. Este se basa en la venta del alma al diablo para conseguir una serie de favores.

Lírica romántica[editar]

La lírica romántica tiene una gran difusión a lo largo de todo el continente europeo. De esta forma, en muchos países existen autores de importancia: en Francia, Victor Hugo y Lamartine; en Italia, Leopardi; en Alemania, Hölderlin (prototipo de vida romántica, atormentado por la locura), Novalis o Heine (que influyó enormemente en el español Bécquer). Sin embargo, destacan sobre todo los poetas ingleses, los llamados poetas malditos (por sus cortas y turbulentas vidas) o laquistas (por visitar asiduamente la región de los Grandes Lagos):

  • Lord Byron, que tuvo una gran fama en su momento, es un ejemplo de vida romántica. Con un defecto de nacimiento en el pie, y heredado el título nobiliario, estudió en Cambridge, cuando desarrolló el gusto por la escritura. Viajó mucho y se vio seducido por el Mediterráneo. Los temas que destacan en su poesía son la pasión, el deseo, y la libertad. Escribió bastantes obras, como El Corsario o Horas de ocio, pero destaca por el extenso e inacabado poema Don Juan. En él se ve la identificación de esta figura literaria con el propio Lord Byron, además del gusto que desarrolla el poeta por la sensualidad mediterránea. Es destacable que la historia esté planteada al revés que en la versión española, pues es Don Juan quién es seducido por ella y no al revés.
  • Shelley, amigo de Byron, esposo de Mary Shelley (autora de Frankenstein), y muerto en un naufragio. Su obra destaca por el idealismo y la melancolía. Ejemplos son Alantor o el espíritu de la soledad, Prometeo liberado, que al relacionar a Prometeo con la humanidad, está buscando la libertad de la humanidad, Oda al viento del oeste, en el que destaca el uso de la metáfora y la musicalidad, o Adonais, una sentida elegía a la muerte de Keats.
  • Keats es el tercer gran poeta inglés del Romanticismo. A diferencia de Shelley, su poesía es más sugerente y más orientada al arte puro, es decir, rechaza la implicación sociopolítica de la poesía, buscando exclusivamente la belleza artística. Destacan sus poemas narrativos mitológicos Endimión e Hiperión y sus Odas, poemas líricos: Oda al ruiseñor, Oda a la urna griega,…

Novela romántica[editar]

La novela romántica es la expresión narrativa por excelencia del Romanticismo. Se basa en el escapismo temporal, en la huida hacia etapas históricas que interesan a los autores románticos por cumplir ambiciones para su sociedad contemporánea. La forma de mostrar esto es con descripciones de ambiente muy detalladas, que combinadas con recursos como la confusión entre historia y ficción consiguen captar la atención del lector. Además de los autores franceses, como Chateaubrian o Alejandro Dumas, y de los italianos como Manzoni (“Los novios”) destacan de nuevo los escritores en lengua inglesa:

  • Jane Austen, con su novela Orgullo y prejuicio, que trabaja el tema del amor, destacando en ella el análisis minucioso de los personajes.
  • Walter Scott, el autor fundamental de novela romántica. Centra sus novelas en dos marcos históricos: la conquista de Normandía (Ivanhoe o El talismán) o la guerra entre Inglaterra y Escocia (Rob Roy). Ivanhoe es la novela histórica más destacable del Romanticismo. Trata la historia de un joven sajón, Ivanhoe, que se enamora de Rowena, una joven a la que el padre de Ivanhoe, Cedric, tenía destinado otro matrimonio con fines políticos. Esto ocasiona el destierro de Ivanhoe y su marcha a las Cruzadas junto a Ricardo I. Vuelve a Inglaterra camuflado, pero resulta herido en una lucha, donde confiesa que es Ivanhoe, y le cura una muchacha judía llamada Rebeca, que se enamora de él. Este amor no será correspondido, pero sin embargo Ivanhoe la acabará salvando de una condena por brujería. En Inglaterra, Ivanhoe lucha contra Juan Sin Tierra, otro caballero. En esta lucha interviene Robin Hood. El triunfo sobre Juan Sin Tierra aproxima el final de la obra, en el cual Ivanhoe acaba casándose con Rowena.