Literatura universal/Literatura grecolatina

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Poemas homéricos y su trascendencia[editar]

Una de las primeras muestras literarias que se conservan son los poemas homéricos. Se tratan de poemas épicos, epopeyas, escritas por Homero, un griego ciego dedicado al oficio de escribir e interpretar que vivió en el siglo XVIII a.C. (leer http://es.wikipedia.org/wiki/Cuestión_homérica) Se caracterizan por estar situadas en un pasado remoto y por su trasmisión oral. Esto implica que en Grecia tengan un trasfondo mítico, y que además sean muy importantes los intérpretes (aedos, que escriben y representan, como Homero; y rapsodas que solo interpretan). Para facilitar la trasmisión oral, están escritas en verso y buscan el ritmo, introducen los epítetos épicos (fórmulas establecidas para nombrar a personajes) para facilitar la memorización, y además, están en elaboración constante. Se dividen en cantos.

Los dos poemas homéricos mayores son:

  • La Ilíada, compuesta en 15000 hexámetros agrupados en 24 cantos. El tema es el heroísmo de griegos y troyanos en la guerra de Troya. Tiene tres grandes partes: la primera, con los primeros 9 cantos, trata de las tensiones entre Aquiles y Agamenón, ambos en el bando griego, por una muchacha llamada Briseida. Del 10 al 17 se trata la cólera de Aquiles, que le hace retirarse de la batalla en Troya, hasta que muere asesinado su mejor amigo Patroclo, quien le había sustituido en la guerra. Los cantos restantes tratan de la lucha entre Héctor, asesino de Patroclo, y Aquiles. Gana este último y la obra acaba con el funeral del troyano Héctor.
  • La Odisea, compuesta en 12000 hexámetros agrupados en 24 cantos. El tema es la resistencia humana ante las adversidades. Tiene, también, tres grandes partes: la Telemaquia, con los primeros cinco cantos, en las que Telémaco, hijo del héroe protagonista Ulises, marcha en la búsqueda de su padre al ver que no regresa a Ítaca. Del 5 al 12 se trata de las aventuras marinas de Ulises, en forma de narración al rey de uno de los territorios por los que pasa. La segunda mitad se compone de las últimas aventuras marinas y de su regreso a Ítaca, donde le esperan Telémaco y su paciente esposa Penélope.

Ambas se caracterizan por sus diferencias.

  • En cuanto a la moral, mientras que en la Ilíada no hay ningún tipo de diferenciación, de forma que griegos y troyanos son igual de heroicos, en la Odisea es Ulises el que recibe el sentido de “bueno” en la historia. Esto involucra más al lector con Ulises que con Aquiles.
  • En cuanto al héroe, mientras que en la Ilíada Aquiles es el prototipo de héroe fuerte y tradicional, en la Odisea Ulises destaca por su ingenio y esfuerzo.
  • En cuanto al punto de vista narrativo, tanto en orden cronológico (en la Ilíada es lineal y en la Odisea es in media res) como en persona de la narración (primera permanente en la Ilíada, y alternancia de primera y tercera en la Odisea).
  • En cuanto al realismo, en la Ilíada hay mucha más intervención divina, mientras que en la Odisea la historia es más real, además de contar hechos más cotidianos, como la vida en el palacio de Ítaca.
  • En cuanto a la presencia de la mujer, anulada e irrelevante en la Ilíada, y muy importante en la Odisea.

La trascendencia inmediata de los poemas homéricos es la Eneida de Virgilio, escrita en el siglo I d.C. Dividida en tres partes y basada en el mito de Eneas, la primera es muy similar a la Odisea al tratar de aventuras marinas, y la segunda a la Ilíada, por tener como elemento central la batalla.

Teatro grecolatino[editar]

El otro elemento fundamental en la literatura grecolatina es el teatro. Surgió en las fiestas destinadas al dios Dionisos. Grecia también es responsable de la creación del edificio teatral, utilizando los espacios entre las colinas para establecer las gradas en las laderas y mejorar la acústica. Además de las gradas, había otras dos partes fundamentales: la orquesta, donde se colocaba el coro, y la escena, donde se desarrollaba la acción. Es destacable que ya se usó vestimenta especial, como máscaras o coturnos, y que se empleaban algunos efectos especiales rudimentarios. Se cultivan dos géneros, que se pueden definir a grandes rasgos por sus diferencias:

  1. El final: feliz en la comedia al llegar a la resolución del problema, infeliz en la tragedia sin que haya resolución del problema.
  2. El lenguaje: popular e incluso vulgar en la comedia, solemne en las tragedias.
  3. Los personajes: cotidianos en el caso de la comedia, míticos e incluso divinos en la tragedia.

La tragedia[editar]

Etimológicamente, proviene del griego tragoi, macho cabrío, debido a los disfraces que se empleaban en las fiestas a Dionisos. Su origen hay que buscarlo en certámenes subvencionados por las polis que se celebraban en estas fiestas, eligiéndose el ganador mediante jurado popular. El tema es las grandes pasiones humanas, dominadas por el destino impuesto por los dioses. Esto implica que tienen una importante base mitológica. Su finalidad es la catarsis, el proceso por el cual se infunde a la población el miedo a los dioses, para que no hagan lo que hacen los protagonistas de las tragedias. Su estructura es la siguiente:

  • Prólogo, por parte de los personajes, que sirve de introducción a la historia mediante un diálogo.
  • Episodios, donde se desarrolla la acción con los personajes.
  • Estásimos, que se sitúan entre episodio y episodio, sirviendo de reflexión ante el desarrollo de la obra. Lo realiza el coro.
  • Éxodo, por parte del coro, que contiene la enseñanza moral final.

La base mitológica se centra en dos grupos de mitos: el llamado ciclo de Tebas, con la historia de Edipo y su familia; y el ciclo de Troya, en torno a la batalla de Troya.

La tragedia griega se compone de tres grandes autores:

  • Esquilo, el primer gran trágico, que añade un personaje a las tragedias iniciales, restándole por lo tanto importancia al coro, introduce el tema del destino, y aviva los diálogos. Entre sus obras, destacan La Orestíada, Los persas, Los suplicantes, Siete contra Tebas, o Prometeo encadenado.
  • Sófocles, el de mayor éxito. Añade otro personaje más, algo que resta aún más importancia al coro, humaniza relativamente a los personajes, elaborando evoluciones psicológicas, y aumentando su rechazo al destino divino. Introduce la ironía trágica, que consiste en que el público ya conozca lo que va a ocurrir a los personajes, algo que aumenta el ridículo que hacen los personajes ante los espectadores. Es un elemento que profundiza la catarsis. Obras destacables son Antígona, Edipo rey, Edipo en Colono, Ajax, Las traquíneas, Filópteles, Electra,…
  • Eurípides, el de menor éxito, muy probablemente por su afán de renovación, rebajando notablemente la influencia del destino, humanizando aún más a los personajes. A pesar de ello, seguían teniendo un tono pesimista en cuanto a la libertad humana. Obras suyas son Electra, Medea o Ifigenia.

La tragedia latina es de menor importancia. Sólo destaca Séneca, que añade a las características de la tragedia griega su intención política, contra la tiranía del emperador.

La comedia[editar]

La comedia clásica buscaba la crítica humorística de las sociedades en las que se encuentra. Por lo tanto, su finalidad es generalmente divertir.

En la comedia griega, destacan:

  • Aristófanes, que destaca por su burla a las costumbres griegas y por su tono marcadamente anti-épico. Destacan Las nubes, Lisístrata, La paz, Las abejas,…
  • Menandro, que añade una enseñanza moral a sus obras.

En la comedia latina, que destaca mucho más que la griega, destacan:

  • Plauto, cuyas obras son muy graciosas, livianas y cercanas al público. Destaca por la introducción en literatura del tema del doble con su obra Anfitrión. Otra gran obra es La olla.
  • Terencio, que está más dirigido al público culto, con un lenguaje más refinado, y más carácter didáctico que Plauto.