Historias para estudiantes de español/Pre Intermedio

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Cuentos tradicionales[editar]

David y Goliat[editar]

l tenía siete hermanos mayores y él era el más joven

David cuidaba de las ovejas, era pastor de ovejas.

Un día hubo una guerra y sus tres hermanos mayores fueron a pelear en la guerra.

El padre de David le dijo “Ve a ver cómo están tus hermanos.”

El vio dos ejércitos, un ejército en una montaña y otro ejército en la otra montaña.

Un gigante enemigo gritaba “Manden un guerrero fuerte a pelear conmigo.”

David dijo “Dios me ayudó a matar al león y al oso. También me ayudará a matar al gigante Goliat.”

Sacó una piedra pequeña y redonda de su bolsa, la puso en su honda y la tiró.

Le pegó en la frente al gigante.

El gigante Goliat se cayó al piso.

Luego David corrió y le quitó su espada y le cortó la cabeza.

Las vacas de Tío Conejo[editar]

Cuento popular venezolano.

Había una vez un conejo que se llamaba Tío Conejo.

Tío Conejo vivía en los Andes venezolanos.

Un día Tío Conejo estaba descansando tranquilamente al pie de una colina.

De repente, un tigre apareció. El tigre se llamaba Tío Tigre.

Tío Tigre tenía mucha hambre y quería comerse a Tío Conejo.

Tío Conejo abrió los ojos y vio a Tío Tigre.

Tío Conejo sabía que Tío Tigre tenía hambre y que quería comérselo.

Pero Tío Conejo era un conejito muy astuto.

Tío Conejo se levantó y enfrentó a Tío Tigre.

Tío Tigre le dijo: “¡Tío Conejo! ¡Te atrapé! ¡Voy a comerte!”

Tío Conejo le dijo: “¡Tío Tigre! ¿Vas a comerme? Pero…Pero…¡Yo soy muy flaco! ¡Mírame! Soy muy flaquito. Soy un conejito flaquito.

Tío Tigre miró a Tío Conejo. Lo miró con mucha atención. “Tío Conejo tiene razón” pensó Tío Tigre. “¡Tío Conejo es muy flaco! ¡Flaquito, flaquito!”

Tío Conejo vio que había unas piedras muy grandes arriba en la colina.

Tío Conejo pensó en un plan.

-“¡Tío Tigre! Mira, arriba en la colina hay muchas vacas. Yo tengo muchas vaquitas gorditas. Puedo darte una. Mis vaquitas son gorditas y yo soy un conejito muy flaquito.”

Tío Tigre aceptó porque prefería comerse una vaquita gordita que un conejito flaquito.

Tío Conejo se puso muy contento y le dijo a Tío Tigre “¡Espérame aquí!” y subió a la colina.

Tío Tigre se quedó esperando abajo, al pie de la colina.

Ahora Tío Conejo estaba arriba en la colina y le gritó a Tío Tigre:

-“¡Tío Tigre! ¡Abre los brazos! ¡Ahí va una vaquita gordita!”

Tío Tigre abrió los brazos y esperó.

Tío Conejo empujó una piedra muy grande y muy pesada.

Tío Conejo la empujó.

La piedra era enorme y muy pesada pero Tío Conejo la empujó con mucha fuerza.

Tío Tigre esperaba abajo pensando en la vaquita gordita que iba a comerse.

Tío Tigre tenía tanta hambre y estaba tan entusiasmado que no vio la enorme piedra que lo aplastó.

Tío Conejo se puso muy contento y huyó saltando alegremente.

Música para las nubes[editar]

Había una vez un pequeñísimo país castigado por una larga sequía. No llovía. Llevaba tanto tiempo sin llover que la gente comenzaba a pasar hambre por culpa de las malas cosechas.

Coincidió que en esos mismos días un grupo de músicos viajaba por el país dando conciertos. Pero con tantos problemas, nadie tenía ganas de música. “Pero si la música puede ayudar a superar cualquier problema” dijeron los músicos,pero nadie les escuchaba. Todos los habitantes del país estaban muy preocupados por la sequía y no escuchaban a los músicos.

Los artistas preguntaron a los habitantes por qué no llovía. Era algo muy extraño porque el cielo se veía cubierto de nubes, pero no llovía. “Lleva así muchos meses,pero ni una sola gota de lluvia ha caído de las nubes” explicaron los habitantes. Entonces los músicos tuvieron una idea y dijeron : “No os preocupéis, nosotros traeremos la lluvia”. Inmediatamente comenzaron a preparar un concierto en la cumbre de la montaña más alta.

Los músicos comenzaron a tocar música y todos los que la oyeron subieron a la montaña, presa de la curiosidad. De los instrumentos salían pequeñas notas musicales,que subían y subían hacia las nubes. Era una música tan alegre y divertida, que las simpáticas notas comenzaron a juguetear con las suaves y esponjosas nubes. La notas empezaron a hacerles cosquillas a las nubes, y al poco las gigantescas nubes estaban riendo.

Los músicos siguieron tocando y unos minutos más tarde las nubes, llorando de pura risa, dejaron caer su preciosa lluvia sobre el pequeño país, con gran alegría para todos.

En recuerdo de aquella lluvia musical, cada habitante aprendió a tocar un instrumento y, por turnos, suben todos los días a la montaña para alegrar a las nubes con sus bellas canciones.

El Burro[editar]

Había una vez un rey y una reina. Eran muy ricos, pero no eran contentos porque no tenían hijos. Por fin la reina quedó embarazada, pero el bebé no tenía forma de persona, sino de burro. Cuando la reina vio al bebé, empezó a llorar. Quería abandonarlo, pero el rey dijo que no.

Dijo el rey, “No, es mi hijo, y un día después de mi muerte, será el rey.”

El burro creció con sus padres. Sus orejas crecieron también hasta que eran muy grandes y altas. Siempre estaba muy alegre y le interesaba mucho la música. Un día, conoció a un famoso instrumentista. El burro le dijo, “Enséñame a tocar el laúd tan bien como tú.”

El músico le respondió, “No puedo, porque tus dedos son demasiado grandes. Romperás las cuerdas del laúd.”

Pero el burro no escuchó. Estudió y practicó todos los días hasta que podía tocar el laúd tan bien como el músico.

Un día, el burro salió para pasear. Llegó a una fuente. Al mirarse su figura en el agua, se enfadó y se marchó con un fiel compañero. Después de andar mucho tiempo, llegaron al país de un rey muy viejo y su hija, una princesa muy bonita.

El burro llamó a la puerta, pero nadie la abrió. Así que el burro se sentó, sacó su laúd, y empezó a tocarlo. El portero lo vio y fue corriendo hacia el rey. Le dijo, “¡Fuera hay un burro tocando el laúd como el mejor de los maestros!”

“Que entre el músico,” le ordenó el rey. Pero todo el mundo empezó a reír cuando vio al burro.

El burro exclamó, “¡Soy noble!”

“En este caso,” le dijeron, “vete con los soldados.”

“No,” contestó el burro. “Quiero sentarme al lado del rey.”

El rey sonrió y dijo, “Ven aquí, burro. Siéntate a mi lado. Burro, ¿qué piensas de mi hija?”

El burro le dijo, “Es muy hermosa. Nunca he visto a una chica tan hermosa.”

“Siéntate cerca de ella,” dijo el rey.

El burro se sentó al lado de la princesa. Comió y bebió elegantemente con todo el mundo. Después de un rato, el burro decidió tristemente que tenía que salir. Se puso triste.

“¿Qué te pasa, burro?” dijo el rey. “Pareces muy triste. ¿Qué quieres? ¿Oro? ¿Joyas? ¿La mitad de mi reino?”

“¡Ay, no!” dijo el burro.

“¿Quieres casarte con mi hija?” preguntó el rey

“¡Oh, sí! ¡Me gustaría!” respondió el burro. Y se puso muy alegre.

El burro y la princesa se casaron. Por la noche fueron a su habitación. El rey quería saber si el burro se portaría bien, así que mandó a un criado que se escondiera en la habitación. Después de que los novios entraron en su habitación, el novio se quitó la piel del burro, transformándose en un joven muy guapo. “Ahora puedes ver quien soy,” le dijo el joven a la princesa.

La princesa se puso muy contenta y lo besó entusiasmada. Al llegar la mañana, el novio se puso la piel del burro otra vez y se presentaron al rey.

“¡Caramba!” exclamó el rey. “Sé que tú estás muy contento, burro.” Después le dijo a su hija, “Pero tú debes estar muy triste, ¿no?”

“¡No padre! Quiero mucho a mi esposo, y lo querré para siempre,” respondió la princesa.

El rey se sorprendió, pero el criado que se había escondido en la habitación de los novios le dijo todo. “No puede ser posible,” dijo el rey.

“Entre usted en su habitación esta noche para que pueda ver con sus propios ojos,” recomendó el criado. “Usted puede quitar la piel y quemarla en el fuego para que el novio deba presentarse en su verdadera figura.”

Por la noche, el rey entró en la habitación de los novios y vio al joven dormido con la piel del burro en el suelo. La cogió, salió de la habitación, y la quemó. Al despertarse, el novio buscó la piel y cuando no la encontró, se puso muy triste. “Tengo que huir,” pensó.

Pero el rey estaba a la salida y le dijo al joven, “Hijo mío, ¿adónde vas? No necesitas salir. Yo te daré la mitad de mi reino, y todo después de mi muerte.”

“Vale. Me quedo con usted,” le dijo el joven.

El rey le dio al joven la mitad de su reino y, un año más tarde, el rey murió y el joven recibió la otra mitad. Después de la muerte de su padre, el joven era rey de su reino también. Entonces, el joven y la princesa estaban muy ricos con sus dos reinos.

El Cuento de Ratón Saltarín[editar]

Había una vez un pequeño ratón. Siempre quería explorar. Quería llegar a las tierras más lejanas. Un día empezó a caminar. Por la tarde llegó a un río. Estaba nervioso y preocupado.

Dijo: –Cómo voy a cruzar?  

Una rana le preguntó: –No sabes nadar?

–No, no sé nadar. Estoy triste porque quiero llegar a las tierras más lejanas.

–No te preocupes. Soy Rana Mágica y te voy a ayudar. Intenta saltar!

El ratón saltó y notó una sensación extraña. Podía saltar mucho más largo que antes. Cruzó el río de un salto!

–Gracias Rana Mágica!

–De nada. Recuerda que vas a tener muchos problemas en tu viaje. Pero si tienes esperanza en tu corazón, vas a llegar a las tierras más lejanas. Ahora te doy un nuevo nombre:  Eres Ratón Saltarín.

Ratón Saltarín continuó su viaje. Caminó hasta la noche. Estaba cansado, así que cavó un hoyo y se durmió. Al día siguiente llegó a la pradera. Vio a un búfalo acostado en la tierra.

El búfalo le dijo: –Voy a morir. Bebí agua envenenado y ahora no puedo ver.

Ratón Saltarín le respondió: –Soy Ratón Saltarín. Rana Mágica me dio poderes. Puedo ayudarte. Ahora te doy un nuevo nombre. Eres Ojos de Ratón. En ese momento, el búfalo recuperó la vista.

–Puedo ver! Puedo ver! Gracias amigo! Pero Ratón Saltarín no pudo verlo porque le había dado su vista. El búfalo (Ojos de Ratón) le dijo: –Sube, yo te llevo al borde de la pradera.

Cuando llegaron juntos al borde de la pradera, Ratón Saltarín bajó. El búfalo (Ojos de Ratón) le preguntó:  –Cómo vas a llegar a las montañas si no puedes ver? Ratón Saltarín le dijo: –Habrá una manera. Tengo esperanza en mi corazón.

Caminó un poco, cavó un hoyo y se durmió. Al día siguiente, olió un zorro. Le dijo: –Hola zorro! Qué haces? El zorro respondió: –He sido orgulloso y perdí mi sentido del olfato. No puedo oler y no puedo encontrar comida.

Ratón Saltarín le respondió: –Soy Ratón Saltarín. Rana Mágica me dio poderes. Puedo ayudarte. Ahora te doy un nuevo nombre. Eres Nariz de Ratón! En ese momento el zorro recuperó su sentido del olfato.

–Puedo oler! Puedo oler! Gracias amigo! Pero Ratón Saltarín no pudo olerlo porque le había dado su olfato. El zorro (Nariz de Ratón) le dijo: –Sube, yo te llevo por las montañas.

Cuando llegaron juntos al límite de las montañas, Ratón Saltarín bajó. El zorro (Nariz de Ratón) le preguntó:  –Cómo vas a llegar a las tierras más lejanas si no puedes ver ni oler? Ratón Saltarín le dijo: –Habrá una manera. Tengo esperanza en mi corazón.

Ratón Saltarín caminó, se cayó, se levantó y caminó más. Fue un viaje muy difícil, pero por fin llegó a las tierras más lejanas. Oyó el viento, sintió el sol en la piel, pero no vio nada y no olió nada. Nunca sería el mismo ratón que antes. Se puso muy triste y empezó a llorar.

De repente, escuchó una voz: –Ratón Saltarín!

–Eres tú, Rana Mágica?

–Sí! Soy yo. Has tenido muchos problemas en el viaje, pero tuviste esperanza en el corazón. Fuiste generoso con todos. Seguiste el camino aunque fue difícil. Por eso llegaste a las tierras más lejanas. Ahora salta Ratón! Salta bien alto!

Ratón Saltarín saltó y sintió que estaba cambiando. Sus patas crecieron. Sintió el viento por encima y por debajo. Miró hacia abajo y vio las montañas. Inspiró y olió la fragancia de los pinos.

Desde muy lejos, escuchó la voz de Rana Mágica: –Te doy un nuevo nombre:  Eres Águila. Ahora puedes vivir en las tierras lejanas para siempre.

FIN

La piedra y el árbol[editar]

Había una vez, hace mucho, mucho tiempo, una piedra. La piedra estaba sola y era feliz. A ella le gustaba estar sola. Un día una ardilla[i] se sentó [ii]encima de la piedra con una nuez [iii]en sus manos[iv]. De repente, algo asustó [v]a la ardilla y ella salió corriendo. La nuez cayó[vi] al lado [vii]de la piedra.

– ¡No, no, no! – dijo la piedra. – No quiero que está nuez se transforme en un árbol.

Mucho tiempo pasó y la nuez se transformó en un árbol. El árbol era grande. De hecho[viii], el árbol era enorme. A la piedra no le gustaba el árbol.

En verano[ix], el árbol bloqueaba los rayos del sol. La piedra le decía al árbol:

-Te odio, árbol. Te odio. Tu no dejas [x]que el sol brille sobre mi.

En invierno[xi], cuando empezaba a nevar y el árbol perdía[xii] sus hojas[xiii], la piedra le decía al árbol:

-Te odio, árbol. Te odio. Tus hojas se amontonan [xiv]encima de mi [xv]y se cubren de nieve.

Un día, llovía mucho. Había una tormenta. Un rayo golpeó [xvi]el árbol y lo hizo caer. El árbol murió[xvii] ese día. La piedra contó los anillos [xviii]en el tronco del árbol. Contó trescientos anillos.

El siguiente verano, la piedra sintió [xix]los rayos del sol. Tenía mucho calor. La piedra dijó: "Te extraño [xx]árbol. Te extraño. Extraño tu sombra[xxi]."

El siguiente invierno, cuando la nieve se acumuló encima de la piedra, ella dijo: "Te extraño árbol. Te extraño. Extraño tus hojas."

La piedra esperó y esperó a que otra ardilla se sentara encima de ella, con una nuez en las manos. Pero no llegó ninguna ardilla. Nunca. La piedra se quedó sola. Y esta vez, la piedra no era feliz.

[i] Ardilla: squirre [ii] Se sentó: S/he sat down [iii] Una nuez: a nut

[iv] Sus manos: its hands [v] Asustó: scared [vi] Cayó: fell

[vii] Al lado: next to, beside [viii] De hecho: In fact [ix] En Verano: in summer

[x] No dejas: you don’t let [xi] En invierno: in winter [xii] Perdía: would lose

[xiii] Sus hojas: its leaves [xiv] Se amontonan: they pile up [xv] Encima de mi: on top of me

[xvi] Golpeó: it hit [xvii] Murió: it died [xviii] Los anillos: the rings

[xix] Sintió: S/he/it felt [xx] Te extraño: I miss you [xxi] Sombra: shade:

Por qué el girasol siempre gira hacia el sol[editar]

Un cuento inca.

Hace mucho tiempo, aún no había girasoles en los jardines.

En ese momento había un emperador en el imperio verde que tenía una sola hija. Era muy hermosa, tan hermosa como las flores de primavera.

El emperador tenía muchos problemas porque su hija no quería casarse.

No le gustaba ningún príncipe. Era demasiado alto, demasiado pequeño, demasiado rubio o demasiado castaño.

Cada vez que su padre le hablaba, ella contestaba: “Sólo amo el sol”.

Un día, el Emperador se enojó y le dijo furiosamente a su hija: “¡Vete y cásate con el sol, pero no quiero volver a verte nunca jamás!” ”

La princesa se fue a ver al sol. Ella caminó hacia el este. Ella cruzó montañas y valles, cruzó bosques y desiertos, hasta que llegara a una gran montaña, donde el sol tenía su palacio. Pero en el palacio solo quedaba la madre del sol.

“¿Qué estás buscando aquí, hija mía? Dijo la anciana.

“Estoy buscando el sol”, respondió la princesa, y ella contó por qué su padre la había echado de su casa.

La madre del sol se compadeció de la niña. “Muy bien, mi hija! El sol es mi hijo y te doy mi permiso para casarte con él. Pero no olvides que nunca puedes mirarlo. “La princesa le prometió que nunca miraría a su hijo, el sol.

Se casó con el sol y durante un año estuvo muy feliz y vivió con el sol sin mirarlo. Pero ella era muy curiosa. Ella pensó: “¿Por qué no puedo ver el sol? Es mi marido ! ”

La madre del sol adivinó sus pensamientos. Ella se apiadó de ella. “Sé lo que quieres, hija mía. Te doy un consejo: Pon un vaso de agua frente a tu esposo y mira en el vaso. Pero debes tener cuidado: si lo miras demasiado tiempo, él lo sabrá y terminará mal “.

La princesa hizo lo que la vieja madre del sol le había dicho. Cuando el sol regresó al palacio, ella puso un vaso de agua frente a él y lo observó en el vaso.

Por primera vez, ella vio el rostro de su esposo y su pequeño corazón casi dejó de latir. Olvidó las palabras de la vieja madre del sol y miró al sol demasiado tiempo. Su esposo se enojó, gritó furiosamente: “¡Si no puedes obedecer, quiero que te vayas! “

La princesa se fue llorando. Las lágrimas corrían por sus mejillas. Pero el sol se apiadó de ella y él la convirtió en una enorme planta con una gran flor amarilla. Desde entonces, ella todavía gira su gran flor amarilla hacia el sol. La gente lo llama girasol.

Yerba mate[editar]

Una leyenda de los guaraní del Paraguay

Había una vez dos diosas guaraníes. Ellas bajaron del cielo al bosque de los guaraníes. Las diosas tomaron forma de dos muchachas guaraníes para que nadie las reconociera. Una era la diosa de la luna, Yací y la otra era la diosa de las nubes, Araí. En el bosque de los guaraní había muchas orquídeas bonitas. A las diosas les gustaba admirar las orquídeas bonitas y caminar por el bosque.

En el bosque había un jaguar. Las diosas vieron el jaguar y tuvieron miedo. El miedo era tanto que olvidaron cambiar su forma a diosas y así escapar. El jaguar iba a saltar hacia las diosas para devorarlas. Había una cazadora guaraní detrás de un árbol. Tenía su arco y su flecha. Cuando vio el jaguar saltar hacia las diosas, la cazadora guaraní disparó su flecha y la clavó en el corazón del jaguar. El jaguar cayó y murió.

Al ver las muchachas indefensas, la cazadora les ofreció  la hospitalidad de su casa. Las diosas aceptaron y fueron con la cazadora. La cazadora les presentó a su mamá y papá. Les dieron comida y unas camas para dormir. En la mañana, la cazadora y sus padres se despertaron pero las muchachas no estaban en sus camas. Alrededor de la casa había una planta con hojas verdes oscuras y flores pequeñas y blancas. De repente apareció una luz y la familia reconoció la figura como una de las muchachas. Les dijo:

-Yo soy Yací, la diosa de la luna. Gracias por su hospitalidad. Les doy un regalo. La planta que ven alrededor de su casa se llama yerba mate. Tomen sus hojas. De sus hojas preparen un té. El té es un símbolo de amistad y es bueno para la salud.

Yací miró a la hija cazadora y le dijo:

-Gracias por salvarme la vida y la vida de Araí, la diosa de las nubes. Te doy el regalo de ser diosa de la planta yerba mate. Ahora te llamarán Caá Yarí, cuidadora de la yerba mate.

Yací les mostró cómo preparar el té y todos tomaron el primer mate para simbolizar su amistad.

El pequeño lobo muy lindo[editar]

Escrito por Celine Claire para las bellas historias.

Érase una vez un pequeño lobo. Era un pequeño lobo muy lindo. Era muy pequeño y muy lindo. Un día, se perdió en el bosque.

Afortunadamente, un niño pequeño estaba caminando en el bosque. Vio al pequeño lobo muy lindo. Él dijo: “¡Oh! Un pequeño lobo muy lindo que se perdió. Ven, voy a encontrar a alguien que te cuide y te proteja. ”

El niño pequeño fue con el pequeño lobo a la casa de Señora Pepa. Llamó a la puerta de la casa de Señora Pepa. Señora Pepa abrió la puerta y el niño dijo: “Hola, Señora Pepa, ¿podría usted cuidar a este lindo y pequeño lobo que se perdió en el bosque? “. Señora Pepa miró al pequeño lobo y exclamó: “¡Pero está loco! Este lobo va a comerme. ¡Salgan de mi casa rápidamente! “.

Entonces, el niño pequeño fue con el pequeño lobo al Señor López. Llamó a la puerta de la casa del Señor López. El Señor López abrió la puerta y el niño dijo: “Hola, Señor López, ¿podría usted cuidar a este pequeño lobo muy lindo que se perdió en el bosque? “. Señor López miró al pequeño lobo y exclamó: “¡Pero está loco! Este lobo va a comerme. ¡Salgan de mi casa rápidamente! “.

Entonces, el niño pequeño fue con el pequeña lobo a Señorita Pérez. Llamó a la puerta de la casa de Señorita Pérez. La Señorita Pérez abrió la puerta y el niño dijo: “Hola Señorita Pérez, ¿podría usted cuidar a este pequeño lobo lindo que se perdió en el bosque? “. La Señorita Pérez miró al pequeño lobo y gritó: “¡Pero está loco! Este lobo va a comerme. ¡Salgan de mi casa rápidamente! “.

Así que el niño pequeño fue con el pequeño lobo a la casa del Señor Ogro. Llamó a la puerta de la casa del señor Ogro. El Señor Ogro abrió la puerta y el niño dijo: “Hola, Señor Ogro, ¿podría usted cuidar a este pequeño lobo tan lindo que se perdió en el bosque? “. El Señor Ogro respondió: “¡Pero por supuesto! ¡Entran y acomódanse cómodamente! “. Pero el pequeño lobo lindo sintió el peligro. Sintió que el señor Ogro quería comerlos. Tan rápidamente, saltó sobre la espalda del Señor Ogro para morderlo. El Señor Ogro gritó: “¡Aaaah! “Y el niño pequeño y el pequeño lobo escaparon.

El niño le dijo al lindo y pequeño lobo: “Finalmente, voy a cuidar de ti. Y tú me protegerás “.

Una amiga en apuros[editar]

By Robert Ross / Ignacio Almandoz

Roco era un hombre que podía hacer un montón de cosas. Era un manitas, una

persona que sabía arreglar casi todo. Había construido él mismo su propia casa, y

siempre ayudaba a los demás cuando podía. Rico nunca decía “no” cuando

alguien le pedía ayuda. Un día recibió una carta de su vieja amiga Lisa, una

criadora de caballos que vivía muy lejos.

“Querido Rico, necesito tu ayuda. Sé que hace mucho tiempo que no nos hemos

visto, pero tú sabes cómo arreglar todo, y hemos tenido un terrible accidente. Mi

casa ha quedado en muy mal estado. ¡Todas las puertas y ventanas están rotas

así como el resto del mobiliario! Ya sé que vivimos muy alejados, pero Rico, tú

eres el único que puede ayudarme en quien confío.”

Así que Rico se prepara para ayudarla. Mete todas sus herramientas en su

maleta. No sabe lo que necesitará porque Lisa dijo que casi todo está roto. Llenó

su mochila con herramientas, pero no era suficiente así que llenó dos maletas más

con herramientas y otras cosas que podría necesitar. Cogió una tienda, comida

para la ida y para la vuelta, se puso la mochila y salió andando camino a la casa

de Lisa. Rico tenía por delante una largo viaje. Esa noche montó la tienda. Hizo

mucho viento por la noche pero Rico pudo dormir sin que nada lo despertara.

Cuando se despertó por la mañana, hacía menos viento. Sin embargo, cuando

Rico fue a coger sus cosas… ¡toda su comida había desaparecido! Ahora él solo

tenía 3 maletas de herramientas ¡y nada de comida para el resto del viaje!

“No importa.”, Rico dijo, “Tengo que ayudar a Lisa.” Así que continuó su camino

con sus tres maletas de herramientas y su tienda. El segundo día fue largo, pero él

no paró de caminar. Pasó mucha hambre. Cuando por la noche montó la tienda,

su estómago hacía ruidos por el hambre que tenía. El viento fue muy fuerte

aquella noche y Rico tuvo problemas para dormir. Al abrir los ojos cuando se despertó aquella mañana vio el bello cielo del amanecer. Un segundo después se

preguntó “Un momento… ¿Por qué puedo ver el amanecer?” ¡La tienda había

desaparecido! Sus maletas y herramientas estaban todas aún allí ¡pero el viento

se había llevado la tienda por los aires!

“No importa.”, Rico dijo, “Ya casi he llegado a la casa de Lisa”. Cogió las maletas y

se puso a caminar. Llegó a la casa de Lisa en solo unas pocas horas. Estaba muy

cansado y muy hambriento. “¡Oh, muchísimas gracias por haber venido, Rico!”,

Lisa dijo. Comieron el almuerzo y empezaron a reparar la casa. Rico trabajó todo

el día, y esa noche Lisa le dijo: “Rico, como perdiste tu tienda, aquí tienes una

nueva. Puedes dormir en ella mientras reparamos la casa.”

Rico y Lisa trabajaron en la casa dos días más, y Lisa cuidó de que Rico comiera

lo suficiente para poder hacer su trabajo y recuperarse de su largo viaje sin comer.

Cuando terminó la reparación de la casa, Rico estaba muy cansado por todo lo

que había hecho en los últimos cinco días. No sabía si sería capaz de volver a su

casa andando. Lisa comprendió la situación, así que le dijo: “¡Muchas gracias por

ayudarme! Has pasado por tantas molestias por ayudarme que quiero asegurarme

de que yo siempre pueda ayudarte. Voy a regalarte uno de mis caballos. ¡Ahora

podrás llegar a casa en un día solamente! Y si en algún momento necesitas que te

ayude con el caballo, no tienes más que enviarme una carta y yo te ayudaré”.

“¡Muchas gracias, Lisa!”, Rico dijo, cuando por la mañana se puso en camino a

casa con sus tres maletas de herramientas y su caballo. Lisa le había dado

comida para el camino. En efecto, Rico pudo llegar a casa antes de la puesta del

sol. Le escribió una carta a Lisa. “Muchas gracias por el caballo. Estoy muy

contento de haber podido ayudarte a rehacer tu casa. Ahora que tengo un caballo,

me será más fácil ayudar a la gente y no tendré que preocuparme si he de viajar

lejos de aquí”. Rico envió la carta, pero se dio cuenta de que se había dejado una de sus maletas

con herramientas en la casa de Lisa.

“¡Vaya!” dijo Rico. Pero él pudo fácilmente volver al día siguiente para recogerla.

Muerte viene como un gallo[editar]

Había un esposo muy enfermo. Estaba en su casa en la cama por mucho tiempo. Su casa estaba en la isla de Cuba, en el mar caribe. Tenía una esposa que le cuidaba todo este tiempo. La esposa estaba muy nerviosa y preocupada. Ella pensaba que había una posibilidad que su esposo vaya a morir. Cada día la esposa estaba rezando a dios por su ayuda. Ella le dijo, “Por favor, dios, no permita a mi esposo morir. En lugar de él, yo puedo morir.” Dios respondió, “Muerte viene en la forma de un gallo.” “¡Que raro!” Pensó la esposa preocupada. Pero, lamentablemente, el esposo estaba enfermo y la esposa le cuidaba. Durante muchas semanas, la esposa continuaba rezando cada día, preguntando dios por su ayuda con su esposo enfermo. Cada día ella preguntaba que dios podía permitir ella a morir, en lugar de su esposo. Cada día, dios respondía, “Muerte viene en la forma de un gallo.” Unos días después, la esposa estaba en la cocina. ¡Entró un gallo sin plumas! La esposa estaba muy, muy nerviosa. Ella le dijo, “Por favor, vete al dormitorio. Mi esposo está allí en la cama. Él es la persona enferma. ¡No quiero morir!” EL FIN

Moctezuma y su roca que habla[editar]

Había un emperador de los Aztecas que se llamaba Moctezuma. Era un hombre inteligente y muy orgulloso. Tenía un palacio impresionante. Era un líder. Moctezuma era súper importante para las personas Aztecas en México. En su palacio enorme, Moctezuma tenía una roca que funcionaba como una mesa. En la roca, él hacía sus sacrificios para sus dioses. Moctezuma tenía una roca normal, pero él quería una roca más grande. Quería una roca impresionante. ¡Quizás, una roca enorme! Decidió que era necesario para los Aztecas. Moctezuma tenía tres hombres, como ayudantes. Los tres hombres eran fuertes y listos para ayudarle. Moctezuma les dijo, “Buscad una roca enorme para mí.” Los hombres fueron a buscar una roca enorme. La roca debía ser especial. No podía ser una roca normal. Por fin, los hombres encontraron una roca muy grande. ¡Era perfecta para Moctezuma!

La roca estaba en un pueblo que se llamaba Acolco. Las personas en Acolco eran muy amables y generosas. Pues, la roca era enorme y muy pesada. No era liviana. Los tres hombres fuertes trabajaron juntos para llevar la roca a Moctezuma. Intentaron llevar la roca enorme a su emperador. Pero, la roca no quería dejar su sitio en Acolco. La roca era mágica y podía hablar. ¡Qué interesante! La roca les dijo, “No quiero irme al palacio de Moctezuma. Puedan intentarlo, pero no me voy.” Los tres hombres consiguieron llevar la roca. La llevaron muy lejos del pueblo de Acolco, pero de repente la roca no se movió. Los hombres fueron a contar las noticias malas a Moctezuma.

El emperador estaba muy enojado y frustrado. “¡Llevadme la roca! Es necesaria para los Aztecas y nuestros sacrificios.” Los tres hombres regresaron a llevar la roca a Moctezuma, pero la roca no estaba en su sitio. ¡Qué raro! Buscaron la roca especial por todos lados, pero no pudieron encontrarla. Por fin, decidieron regresar al pueblo de Acolco y la roca estaba allí. ¡Qué curioso! ¡Era una roca mágica que podía hablar y moverse! La roca les dijo, “No quiero irme al palacio de Moctezuma. Puedan intentarlo, pero no me voy.” Pero, otra vez, los tres hombres intentaron llevar la roca enorme a Moctezuma. Esta vez, la roca se cayó a un lago. Los tres hombres regresaron a Moctezuma con las noticias malas. Moctezuma estaba frustrado y les dijo, “Debéis nadar y buscar mi roca necesaria en el lago.”

Pues, los tres hombres, con tres hombres más (6 en total), fueron a nadar y buscar la roca al fondo del lago. Los seis hombres no pudieron encontrar la roca en el lago. Regresaron al pueblo de Acolco para encontrar la roca. ¡Por supuesto, la roca mágica estaba allí en su sitio! La roca les dijo, “No quiero irme al palacio de Moctezuma. Puedan intentarlo, pero no me voy.” Los seis hombres intentaron traer la roca enorme al palacio, pero cada vez la roca regresaba a su sitio en su pueblo de Acolco. ¡Era una roca mágica que podía hablar y moverse!

Al final, Moctezuma se dio cuenta de que la roca especial y mágica y enorme no era para él. Por fin, estaba satisfecho con su roca normal para sus sacrificios.

El nacimiento de Huitzilopochtli[editar]

El cuento sobre el nacimiento de Huitzilopochtli, el diós de la guerra de los Aztecas en México.

No te preocupes. Te lo juro. Te tengo, mamá. ¡Todo está bien! Yo sé

que necesito hacer.”

Los hijos de Coatlicue marcharon a la montaña de la serpiente

(Coatepec). Se opusieron a su mamá. De repente, Coyolxauhqui

mató a su mamá. Pero, Huitzilopochtli nació y no era un bebé.

Desde el principio, Huitzilopochtli era un adulto, como sus

hermanos. ¡Nunca era un bebé afuera de su mamá! Tenía

confianza y tenía muchas armas poderosas. Él tenía una arma

poderosa que era un palo con serpiente a un lado. Durante la

gran batalla, Huitzilopochtli mató a su hermana Coyolxauhqui.

Según la leyenda, ella es la luna en el cielo. Los otros 399 hijos

de Coatlicue estuvieron matados por

Huitzilopochtli, y es las estrellas en el

cielo. Los Aztecas pensaban que

Huitzilopochtli era el sol. Además, es

el dios de la batalla (o guerra). Cada

noche, Huitzilopochtli debe luchar. En

la opinión de los Aztecas, si él no

recibe suficiente sangre de humanos,

él no puede seguir luchando a sus

hermanos. Ellos pensaban que era

necesario dar sacrificios a él. Los

Aztecas pensaban que el sol no vaya

aparecer en la mañana, sin suficiente

sangre. Huitzilopochtli era muy importante para los Aztecas y se

celebraban a él cada diciembre.

EL FIN



Historias de no ficción[editar]

El Cuento de Valicha[editar]

Había una mujer que se llamaba Valeriana Huillca Condori. Su

cumpleaños era el 14 de febrero de 1912. Era una mujer muy generosa,

amable, guapa, trabajadora, inteligente y fuerte. Tenía un apodo de

“Valicha.” Ella se hablaba Quechua porque era una mujer Quechua. Los

Quechua son nativos (indígenas) de Perú. No sabía mucho de la lengua

española. También, ella y su familia eran pobres. En su pueblo de

“Acopia,” era dos clases de personas: los ricos y los pobres. Había pocos

terratenientes (family landowners) y ellos se casaron entre ellos. Los

Quechuas no podían casarse con los terratenientes. Normalmente, los

pobres era los Quechua y los ricos eran los criollos.

La familia Condori trabajaba en las tierras de la familia rica de los

Hurtados. Los Hurtados eran los padrinos para Valicha.

Los Hurtados tenían mucho dinero. Tenían una casa enorme. No había

ninguna escuela buena allí en Acopia. Pues, la familia Hurtado les

mandaron a su hijo mayor, Miguel Ángel, a otros lugares para estudiar en

las mejores escuelas. Cada verano, Miguel Ángel regresó a Acopia para

ver su familia, incluso su hermano menor, Evelio. Un verano, cuando

Miguel Ángel estaba en Acopia, se encontró a Valicha y se enamoró con

ella. Todos pensaron que ella era la chica más guapa en todo el pueblo.

Ella tenía trece (13) años y Miguel Ángel tenía diecisiete (17) años. Cada

noche en el verano, ellos reunieron para cantar y crear música juntos.

Pero su amor era un secreto. Era un amor prohibido en su cultura.

Después de muchos veranos así, su amor secreto creció. Los padres de

Valicha se dieron cuenta de su amor prohibido y la envió a vivir en Cuzco.

Ella estaba súper triste y debía trabajar en las picanterias (eateries) de

Cuzco. Cuando los padrinos (los padres Hurtado) se dieron cuenta de la

situación de Valicha, ellos la animaron a regresar a Acopia. Pero cuando

ella regresó, ella estaba extrañando demasiado a Miguel Ángel. Al

regresar, Valicha se dio cuenta que no quería quedarse allí.

La Virgen de Guadalupe- La reina de México[editar]

Es la leyenda famosa sobre la Virgen de Guadalupe en México. En México en el año 1531, había un hombre que se llamaba Juan Diego.

Era un hombre bueno y humilde y un trabajador. Trabajaba mucho como un estudiante de los sacerdotes Franciscanos. Había sacerdotes de España allá para convertir a las Aztecas a una nueva vida con una religión diferente.


Era un hombre Azteca. Él hablaba Náhuatl y español. Juan Diego tenía dificultades. Tenía una esposa, pero ella se murió. También, el tío de Juan Diego estaba enfermo. Juan Diego estaba muy triste. Caminaba cada día al monasterio Franciscano para lecciones en la religion catolica.

Cada día, pasaba por la colina de Tepeyac en ruta a la ciudad de México. Era el sitio del Templo destruido de la diosa Azteca que se llamaba Tonantzin. Ella era la diosa de fertilidad para las Aztecas.

El 9 de diciembre, Juan Diego estaba caminando otra vez en ruta al monasterio. De repente, vio una visión de una mujer en la colina Tepeyac. Juan Diego vio que la mujer tenía piel moreno. Ella parece mucho a Juan Diego y las Aztecas. ¡Qué casualidad! Era muy bonita y era luz alrededor de ella. Ella hablaba en Náhuatl a Juan Diego. Ella le dijo que era la Virgen María, la madre de Jesús Cristo. ¡Qué sorpresa!

Juan Diego no podía creerlo. La Virgen le dijo que ella quería una iglesia dedicada a ella allá en la colina Tepeyac. Juan Diego se fue corriendo con entusiasmo al monasterio. Les dijo a los sacerdotes sobre la experiencia en la colina Tepeyac con la Virgen. Pero los sacerdotes no le creyeron. Querían prueba de su conversación entre Virgen y de Juan Diego.

Juan Diego se fue a su pueblo, pero regresó a la colina y vio a la Virgen el 10 de diciembre. Otra vez, cuando Juan Diego les dijo a los sacerdotes, tampoco ellos no le creyeron. Querían prueba de la experiencia. Preguntaron para rosas castellanas (de España) como prueba.

¡Imposible! ¡Era diciembre! ¡Era invierno!


Juan Diego regresó a la colina Tepeyac y vio la Virgen el 12 de diciembre. Preguntó a ella por rosas castellanas para tener prueba de su conversación. Ella guió a él a un lugar dónde había rosas de españa. ¡Qué milagro !

Juan Diego regresó a la Virgen con las rosas. Ella le organizó las rosas en su tilma y le dió su prueba. Las rosas castellanas dejaron un imagen de la Virgen de Guadalupe en la tilma de Juan Diego. ¡Aquí estuvo la prueba para los sacerdotes! Tenía evidencia de su conversación.

Juan Diego se fue corriendo al monasterio. Por fin los sacerdotes le creyeron. Ellos construyeron la Basílica de Guadalupe en Tepeyac para honrar Juan Diego y (por supuesto) la Virgen de Guadalupe.

Ahora la Virgen de Guadalupe (bonita y morena) es la reina y santa de México. También, Juan Diego es un santo muy importante para los Mexicanos.

EL FIN

Las misteriosas líneas Nazca[editar]

Yo me llamo Toribio Mejia Xesspe. Era de Perú y era un peruano. No estoy viviendo ahora. Estoy muerto. Soy una fantasma, y quiero decirte mi cuento. Yo vivía en los años entre 1896-1983. Era un arqueólogo. A mi me encantaba a mi trabajo porque los misterios son mis favoritos.

Yo encontré un misterio fantástico en mi país. Ahora, hay tantos expertos quién quieren saber más, pero nada es tan claro.

Un día en 1927, iba de excursión de pie en las colinas cerca de Nazca. Encontré líneas misteriosas y largas que ahora se llaman las famosas líneas Nazcas. La capital de mi país se llama Lima. Casi doscientos (200) millas (~400 km) al sur de Lima, hay una ciudad allí que se llama Nazca. Cerca de esta ciudad, hay una área súper árida. No hay mucha lluvia, ni viento. Hay mucha arena en ese desierto sin plantas. No es un lugar húmedo, es un lugar muy seco. Me di cuenta que las líneas allí se parecen a animales y figuras geométricas. ¡Eso no es (ni era) normal!


¡Qué curioso! Quería saber más sobre las líneas. ¿Eran parte de su religión?

¿Eran incluidas en una celebración?

¿Eran importante para encontrar agua?

¿Eran necesarias para saber cuándo era el día correcto de plantar las plantas?

¿Eran parte de su calendario normal o astrológico? ¿Eran usados en los sacrificios de humanos? ¿Eran hechos por los extraterrestres?

Yo no sabía las respuestas, pero quería saber la verdad. ¡Necesitábamos un avión para verlos, porque eran súper enormes! La gente Nazca había cavado solamente un poco de la tierra para formar las líneas.


Solamente habían cavado 15 cm en la tierra. Era la diferencia entre la tierra encima y debajo de que podía dejar los imágenes tan impresionantes. Las líneas no son tan profundas, ni tan anchas. Los cambios en el clima, pueden cementar las líneas en sus lugares y no pueden mover, ni cambiar. Los Nazca vivían entre los años 500 BCE – 500 CE.

Tenían diseños en formas de un colibrí, un mono, una ballena, un astronauta, dos manos, un árbol, una estrella, una flor, un lagarto, un pelícano, un perro, una araña, un cóndor y muchos más. Hay más de 70 animales y formas geográficas. Cuando estás allí, es posible que no pueda ver nada en la tierra. Es necesario de ver los en el aire. Hay un imágen de un alcatraz que mide 1,200 pies (ft/ 370 m). Los Nazca dejaron templos y cosas cerámicas también, pero en realidad no sabíamos mucho de ellos porque todas están muertos. Era una civilización interesante. También había un grupo de personas quién vivían antes de ellos que se llaman los Paracas.

Es posible que los Nazca aprendieron cómo formar las líneas en la tierra con la ayuda de la civilización Paracas. Es un fenómeno muy interesante. Cada día hay arqueólogos quién están descubriendo más sobre esta cultura fascinante. La mayoría de ellos piensen que los Nazca usaban las líneas para encontrar agua en el desierto árido. Hay científicos que piensen que ellos usaban equipo de topografía crudo para hacer las líneas.

Pero es posible hay otras respuestas. En tú opinión, ¿por qué hay tantas líneas fijadas en el desierto en Perú? ¿Cuál es el significado para Usted? ¿Cuáles son sus diseños favoritos? ¿Es posible saber o conocer las razones para la existencia de las líneas Nazca?

EL FIN

Eva (Evita) Perón[editar]

¡Soy María Eva Duarte de Perón! La mayoridad de la gente me llamaba solamente “Eva” o “Evita.” Nací en Los Toldos, Argentina el siete de mayo, en 1919. Yo era una hija ilegítima.


Mi papá tenía otra familia con otra mujer, antes de nosotros. Fue muy complicado y por eso, mi familia y yo nunca teníamos mucho dinero. Era la hija más joven de todos mis 4 hermanos (siblings). Yo era una niña muy dramática y soñaba de ser una actriz profesional. Mi vida no estaba fácil. Mi papá verdadero, Juan, era un granjero muy rico. Cuando mi papá se murió, no podíamos asistir a su funeral. Toda mi familia estaba muy triste.


Por fin, cuando yo tenía quince años yo fui a vivir en la capital de mi país, Argentina. ¡Intentaba de ser una actriz profesional en Buenos Aires! Yo era una persona tan determinada y por eso, yo siempre lograba mis metas. Tenía trabajos como una actriz en las películas, en la radio y en obras en el teatro también.


Un día en enero, el 22 del año de 1944, yo encontré mi esposo del futuro en San Juan, Argentina. Estaba allí porque había un terremoto terrible y el Coronel Juan Perón también viajaba a San Juan para dar su apoyo a la gente. Tuvimos un evento de caridad en el estadio para las personas de San Juan. Un año después (1945) del evento, Cor. Juan Perón y yo casamos.


Dos años después (1946) de nuestro conocimiento, Coronel Juan Perón estaba elegido como el Presidente de Argentina. Mi esposo Juan me lo dio mucho apoyo y libertad. Durante sus seis años en la oficina del presidente, yo podía trabajar para mi gente. Se llamaban “los descamisados” y yo les animaba de venir al Buenos Aires para luchar por lo que creían. Yo era la persona responsable por el Ministerio de Labor y Salud. Luchaba por las mujeres y sus derechos de ser votantes. Los derechos de los trabajadores eran muy importante a mí.

Concentre en las vidas de los pobres, los enfermos y los huérfanos en mi país. Formaba el partido político Peronista para las mujeres. Yo era una mujer imprescindible, pero también tenía muchos enemigos.

Habían muchos en la aristocracia que a mi no me gustaban tanto. Habían personas en mi vida quién pensaban que era una mujer mala y con demasiado poder y control porque mi esposo era el presidente de Argentina. Todo de esos cambios eran muy difíciles para los ricos de mi país. Pero a mí no me importaba mucho, porque las personas comunes de mi país merecían más que los aristócratas, quien tenía todo. Por eso, mi determinación era visto como algo peligroso al estado y al ejército.

En el año 1951, yo anuncié mis intentos de ser la nueva vicepresidenta de mi país con mi esposo, Juan Perón. Unos meses después, yo necesitaba renunciar mis intentos porque descubrí que tenía cáncer. El año después, en 1952 yo recibí el título de “La Lídera Espiritual de Argentina.” ¡Qué honor! A veces, me llaman “Santa Evita.”

¡También, yo podía votar por la primera vez, a causa de mis esfuerzos! El día de 26 de julio de 1952, yo morí. Tenía solamente 33 años. Había un funeral súper enorme del estado, y millones de personas estaban llorando y gritando para mí. Era un día muy triste para toda mi gente. Habían enemigos tan felices, también.

Al final, había tantos rumores sobre mi muerto. Muchas personas pensaban que yo recibí una lobotomía para calmarme porque los dolores eran tan fuertes a causa de mi cáncer y la quimioterapia. Tristemente, mi cadáver desapareció por 16 años. Era un misterio muy complicado, por causa del escenario político en mi país. Hoy día, hay un vecindario para los pobres de Buenos Aires que está en forma de mi cabeza.

Hay muchas personas quien está luchando para los derechos de la gente en mi Argentina. Soy muy famosa e importante para la gente de mi país. Estoy muy feliz que yo podía contribuir algo positivo en este mundo.

EL FIN

Lin-Manuel Miranda[editar]

Mucha gente considera Lin-Manuel Miranda un genio. Es un hombre que había escrito muchas canciones y musicales, como los famosos “Moana”, “Hamilton” y “In the Heights.” Es un cantante, escritor, actor, y rapero. Lin-Manuel es súper creativo y generoso.

Primero, Lin-Manuel nació en Nueva York en un barrio que se llama “Washington Heights.” Hay un parte en los heights que se llama “Inwood” y Lin-Manuel creció allí. Sus padres son de Puerto Rico. Luz, la mamá, es una psicóloga. El papá de Lin-Manuel se llama Luis, y él es un consultante para los políticos. Lin-Manuel vivía en Puerto Rico cada verano con sus abuelos para aprender y practicar su español.

Lin-Manuel nació el 16 de enero en el año 1980. Su nombre viene de un poema sobre Vietnam. El poema famoso se llama ​ “Nana Roja Para Mi Hijo Lin Manuel”​,​ por un escritor puertorriqueño, José Manuel Torres Santiago.

Lin-Manuel asistió a la escuela “Hunter College Elementary y High School” en Manhattan. Después de eso, asistió a la Universidad de Wesleyan en Connecticut. Durante su tiempo en la Universidad de Wesleyan, Lin-Manuel escribió “In the Heights” en el año 1999. Este musical recibió muchos premios.

Después, Lin-Manuel escribió “Hamilton” sobre nuestro padre de la nación Alejandro “Alexander” Hamilton. También, Lin-Manuel es un rapero “freestyle” súper famoso. Él puede combinar palabras en una manera fácil y rápida. ¡Debe ser súper inteligente para hacer esto! Él es parte del grupo de raperos que se llama “Freestyle Love Supreme.”

Lin-Manuel es un hombre talentoso e interesante. Tiene una esposa que se llama Vanessa y un hijo que se llama Sebastian. Había escrito muchas canciones para la película “Moana.”  Lin-Manuel es famoso por otras canciones y honores:

Tony Awards- Hamilton

Hamilton- White House/ “My shot”

50 cosas sobre mi

Schyler sisters- White House

Hamilton en español

In the Heights en español

What the heck I gotta do- 21 Chump Street

Wheel of Freestyle- Jimmy Fallon

21 Chump Street