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Historia contemporánea de España/Lección 4 Lectura

De Wikiversidad

Tema 5. El sexenio democrático (1868-1874)

1. La revolución de 1868. 2. La Constitución de 1869. 3. El reinado de Amadeo de Saboya. 4. La I República.

Introducción

El sexenio democrático abarca los seis años comprendidos entre el final del reinado de Isabel II y el comienzo del de Alfonso XII. Un pronunciamiento apoyado en una revolución popular derroca a la reina y se establece un sistema basado en el liberalismo democrático (soberanía nacional, sufragio universal y amplias libertades), que no acaba de cuajar ni en la forma de monarquía ni en la de república debido a:

La inestabilidad política, originada por la división de los partidos (Unionistas, liderados por Serrano; Progresistas, liderados por el general Primo; Demócratas, divididos en monárquicos y republicanos). Insurrecciones populares. Existen tres conflictos: la guerra de Cuba, la III guerra Carlista y el movimiento cantonal. Las clases sociales le retiran su apoyo. Las clases populares porque no ven cumplidas sus expectativas y las clases altas porque temen perder sus privilegios. Empieza a surgir el movimiento obrero a la sombra de la I internacional.

1. Revolución de 1868

La revolución de 1868 (revolución de septiembre, la Gloriosa) es el resultado de la crisis política, social y económica de los últimos años del reinado de Isabel II. Esta revolución se inicia con el pronunciamiento en Cádiz de la escuadra mandada por el almirante Topete. La rebelión gaditana se extendió por toda Andalucía y después por otras muchas zonas de España, en todas ellas con una importante participación popular. Las tropas leales a Isabel II se enfrentan con los sublevados en la batalla de Alcolea. Son derrotados e Isabel II abandona el país y se exilia a Francia. Al éxito del pronunciamiento contribuyeron: La presencia de generales muy prestigiosos, como Serrano y Primo La unión de los tres partidos (Unionistas, Progresistas y Demócratas en el Pacto de Ostende.) Las juntas revolucionarias que se fueron formando por todo el país a medida que triunfaba el levantamiento. Estas juntas estaban controladas por los demócratas, organizaban la vida civil y armaron al pueblo con los llamados voluntarios de la libertad (milicias populares). De esta forma el poder residía en multitud de juntas, aunque era ejercido fundamentalmente por la junta provincial de Madrid, que encargó a Serrano la formación de un gobierno provisional.

Gobierno provisional

En octubre de 1868 se constituye un gobierno constitucional presidido por Serrano. Toma las siguientes medidas:

Disuelve las juntas y los voluntarios de la libertad. Estalla una insurrección en Cuba por lo que el nuevo gobierno recién constituido tendrá que enfrentarse a un largo conflicto colonial. Convocó unas cortes constituyentes para elaborar una nueva constitución. En el Parlamento se distiguian 4 tendencias políticas: Los Carlistas: una parte de los cuales había aceptado la vía parlamentaria. Diputados isabelinos, agrupados en torno a Cánovas. El grupo del gobierno, Unionistas, Progresistas y Demócratas. Los republicanos, que se habían separado de los demócratas a mediados de 1868.


2. La Constitución de 1869

Es la más democrática del siglo XIX. Puntos más debatidos: Forma de gobierno: monarquía/república. Cuestión religiosa.

La Constitución establece: Como forma de gobierno la monarquía constitucional, la soberanía nacional y la total división de poderes. El poder ejecutivo lo tiene el Rey, el legislativo las Cortes y el judicial los Tribunales. Las Cortes son bicamerales y están formadas por Congreso y Senado. Se establece el sufragio universal. Establece la libertad de cultos. Amplia declaración de derechos (por primera vez se recoge el derecho de unión y asociación, lo que favorece el desarrollo del movimiento obrero).

Aprobada la Constitución, Serrano es nombrado Regente y Primo jefe de gobierno. El problema fundamental de este periodo es la búsqueda de un Rey. En este periodo se fija la peseta como unidad monetaria. Se aprueba la Ley de Desamortización del subsuelo.

3. Monarquía Amadeo de Saboya (1871-73 febrero)

De entre los diversos candidatos, Amadeo de Saboya fue elegido por las cortes y apoyado por los países europeos (la búsqueda de un Rey para España se convirtió en un problema internacional). El asesinato del general Prim, su principal valedor el mismo día de su llegada significó un duro golpe para la nueva monarquía. Amadeo de Saboya cumplió su papel de rey constitucional, pero las fuerzas políticas divididas fueron incapaces de asegurar la estabilidad y los gobiernos se sucedieran. Los gobiernos eran coaliciones de Unionistas, Progresistas y Demócratas, y las diferencias entre ellos provocaban continuas crisis. Además encontró demasiados adversarios: El pueblo no lo quería por ser un Rey extranjero. La Iglesia no le apoyaba porque mantenía la libertad de cultos. Encontró la oposición de: Los Carlistas. Un sector del Carlismo había aceptado la vía electoral, pero otro, el denominado insurreccional encontró en la llegada de Amadeo de Saboya motivos para una nueva insurrección armada (3ª guerra carlista, 1872) Los Isabelinos. Grupos de diputados moderados agrupados en torno a Cánovas que defienden la tradición histórica y la dinastía borbónica en la persona del príncipe Alfonso (Partido Alfonsino). Los Republicanos, que ya aparecen divididos en Unionistas y federales.

Estalla la 3ª guerra Carlista y continúa la Guerra de Cuba. En esta situación, Amadeo de Saboya abdicó en febrero de 1873.

4. La I República (feb. 1873 - dic. 1874)

El mismo día en que abdicó Amadeo de Saboya, las Cortes proclamaron la I República. El nuevo régimen carecía de las bases políticas y sociales adecuadas para su duración. Tenía el apoyo de las clases medias, las profesiones liberales y los intelectuales, pero no tenía el apoyo de las clases populares ni de las clases altas ni del ejército. Los partidos no eran formaciones sólidas y no existía un programa de gobierno homogéneo.

Se elige como presidente a Estanislao Figueras (unitario) que tiene que hacer frente a 2 problemas:

Determinar la forma de república. Mantener el orden.

El nuevo régimen había reavivado las expectativas de cambio. Convoca elecciones a Cortes constituyentes y ganan por abrumadora mayoría los republicanos federales, aunque en medio de una gran abstención.

Se proclama la República federal y se elige presidente a Pi y Margall. El federalismo es una doctrina política que tiene su base en la obra de Pi y Margall “Las Nacionalidades” publicada en 1868. Los distintos estados unidos entre sí por una Constitución se integran en un estado federal. Los estados estarían formados por las provincias que constituían los antiguos reinos históricos. Dispondrían de autonomía legislativa y administrativa. El gobierno central se encargaría de la política exterior, la defensa y la ordenación económica.

Los republicanos se dividen en Radicales (posibilistas), de Cautelar; los Federales, de Pi y Margall, y los Intransigentes de José Mª Orense, dispuestos a usar la violencia para mantener el régimen. Se empieza a elaborar una nueva Constitucional, Proyecto de Constitución de 1873. Este establece: Una estructura federal, y como forma de gobierno la república. El estado general, España, estaba formada por 17 estados, 15 peninsulares y 2 de ultramar (Cuba y Puerto Rico). La soberanía popular. El sufragio universal La libertad religiosa y estado laico (separación iglesia-estado).

El desacuerdo entre los republicanos culmina en julio, cuando los Intransigentes abandonan las Cortes. Querían una república desde abajo mediante la federación de unidades más pequeñas hasta la formación del Estado. Consideraban que la estructura federal no podía venir impuesta ni por las Cortes ni por el gobierno. Forman en Madrid un comité de salud pública desde el que animan a la formación de cantones (municipio independiente, que asume toda la soberanía). Alcoy y Cartagena son las primeras ciudades en proclamarse cantones. Se inicia el movimiento cantonal que se extiende pro todo el Mediterráneo. Es difícil distinguir los movimientos cantorales de los movimientos anarquistas simultáneos porque las proclamas cantorales contenían reivindicaciones políticas (autonomía), religiosas (separación iglesia-estado) y sociales (abolición de los consumos).

Las reivindicaciones sociales por la vía revolucionaria originaron grandes disturbios. El cantonalismo fue un de las causas principales del declive de la república. Estos disturbios provocaron la división de Pi y Margall y se busca la solución en un general prestigio: Nicolás Salmerón. Este tiene que hacer frente al avance carlista y frenar el cantonalismo. Para ello recurre al ejército. En Cartagena se proclama un gobierno provisional de la república federal española. Se niega a restablecer la pena de muerte y tiene que dimitir. Se elige presidente a Emilio Castelar, investido por las Cortes de poderes extraordinarios, establece una política autoritaria, recorta las libertades y suspende las Cortes. Consigue acabar con el cantonalismo excepto el Cantón de Cartagena. En cambio, contra el carlismo no tiene éxito y los carlistas se afianzan en el País Vasco, Navarra y Cataluña y constituyen un pequeño estado con capital en Estella. Al reunirse las Cortes a principios de 1874 le retiran la confianza. Eso significaba volver a la república federal, cosa que no iban a conseguir los militares. El 3 de enero de 1874 tiene lugar el Pronunciamiento del general Pavía y la república experimenta un giro definitivo. Se inicia la República Autoritaria de Serrano (enero-diciembre 1874). Serrano asume el poder, disuelve las Cortes y establece una política autoritaria apoyándose en el ejército. Disuelve la Federación Española de la A.I.T. Domina el Cantón de Cartagena. Sin embargo, la guerra carlista adquiere gran virulencia. A finales de diciembre (29-12-1874) el general Martínez Campos se pronuncia en Sagunto a favor del príncipe Alfonso. El día 31, Cánovas forma un ministerio-regencia que será el primero de la monarquía. Se inicia así la Restauración.