De la prehistoria a la edad media
La Prehistoria
[editar]La Prehistoria abarca desde la aparición de los primeros homínidos hasta la llegada de los primeros documentos escritos. Es un largo período que se inicia hace 5 millones de años y que estará marcado por el proceso de hominización; este es el proceso mediante el cual una rama de los homínidos evolucionó hasta llegar al hombre actual (Homo sapiens).
En esta evolución se produjeron importantes cambios en la capacidad craneana, la postura erguida y la capacidad para manipular objetos. Estos cambios físicos también trajeron consigo modificaciones en los aspectos sociales, económicos, etc. Dichos cambios se reflejan en la llamada cultura material, la cual se compone de todos aquellos objetos modificados o creados por el hombre para su aprovechamiento o en beneficio propio. A lo largo de este período también se produjeron avances importantes como el dominio del fuego, el uso del lenguaje y la aparición de las primeras manifestaciones religiosas y artísticas.
La Prehistoria se divide en dos grandes etapas:
- La Edad de Piedra.
- El Paleolítico.
- El Neolítico.
- La Edad de los Metales.
La Edad de Piedra
[editar]Paleolítico (Desde 2.590.000 a.C. hasta 12.000 a.C.)
[editar]Paleolítico significa piedra antigua. Este período recibe dicha denominación por la aparición de útiles tallados en piedra con un acabado más tosco que el que encontraremos en fases posteriores.
Los principales rasgos de este período son:
- Aparecen los primeros útiles fabricados por el hombre. Estos se realizarán en piedra, mediante la técnica del tallado, y se destinarán a distintas funciones, como por ejemplo: cortar, machacar, curtir pieles, etc.
- El ser humano vive en grupos reducidos, aprovechando los recursos de la zona mediante la caza, la pesca y la recolección. Se trataría de grupos nómadas que, o bien se establecían al aire libre, como por ejemplo en los márgenes de los ríos, o en abrigos naturales, como las cuevas, o bien construían pequeñas chozas con pieles y huesos de animales.
- El dominio del fuego. Con él, conseguirían perfeccionar sus técnicas de caza, ocupar cuevas y mejorar su alimentación al poder cocinar los alimentos.
- Finalmente, aparecen las creencias, vinculadas sobre todo al culto de los muertos, encontrándose las primeras evidencias de enterramientos y rituales funerarios. Asimismo, es destacable la aparición de las primeras manifestaciones artísticas, tanto de arte mobiliar, relacionadas en ocasiones con los ritos de la fecundidad, como es el caso de la Venus de Willendorf, como del arte rupestre, realizado en cuevas, cuya mejor muestra se encuentra en las cuevas de Altamira, pertenecientes a la pintura franco-cantábrica.
Neolítico (11000 a.C. – 5000 a.C.)
[editar]La palabra Neolítico significa edad de la "piedra nueva" debido a la perfección que alcanzan los útiles fabricados en piedra durante este período. Ello se debe a la adquisición de la técnica del pulimento. Esta fase estará marcada por la llamada Revolución Neolítica, la cual supuso el cambio de una economía depredadora (y por tanto vinculada a las posibilidades que ofrecía la naturaleza) a una economía productora en la cual el hombre produce sus propios alimentos a través de la agricultura y la ganadería.
Este proceso tuvo lugar en una zona denominada el Creciente Fértil, en el Próximo Oriente, en los valles de los ríos Tigris y Éufrates, lugar desde donde se extendería al resto del mundo conocido.
Los cambios más importantes de este período son los siguientes:
- La aparición de la agricultura y la ganadería. Las primeras especies cultivadas serían los cereales; esto permitiría la producción de alimentos con importantes consecuencias para los grupos humanos. La presencia de la agricultura queda demostrada por el hallazgo de útiles para demoler el grano (molinos barquiformes) y aperos para labrar la tierra (hachas y hoces). En cuanto a la ganadería, se procederá a domesticar especies como el perro, la oveja, la cabra, el cerdo, el buey o el caballo, reduciéndose así las necesidades de caza y aprovechando los recursos facilitados por estos animales, como la carne, las pieles o el transporte.
- El uso de nuevas técnicas en la fabricación de útiles. En el caso de la piedra, se usará la técnica del pulimento, pero la principal aportación de este período será la invención de la cerámica, que surge de la necesidad de almacenar y conservar los alimentos, así como de cocinarlos.
- El ser humano se hace sedentario, construyendo poblados más o menos extensos de adobe, madera o piedra. Los grupos se hacen más numerosos y se organizan en clanes o tribus.
- En cuanto a las manifestaciones religiosas, estas se vuelven más complejas, relacionándose siempre con el culto a la fecundidad. En cuanto al arte, destacaremos en el caso de España la aparición del arte rupestre levantino, como, por ejemplo, el que encontramos en las Cuevas de Cogull o en los abrigos rocosos de Castellón.
La Edad de los Metales (V milenio a. C).
[editar]La Edad de los Metales constituye la última parte de la prehistoria. Este período está marcado por la aparición de la metalurgia, o la capacidad para transformar el metal en instrumentos útiles. Este hecho se produjo en el V milenio a.C. en la zona comprendida entre Irán y la península de Anatolia.
Por otra parte, la Edad de los Metales se subdivide en tres períodos: - La Edad del Cobre - La Edad del Bronce - La Edad del Hierro
Los rasgos esenciales de este período son:
- La aparición de la metalurgia. Este hecho supuso un gran avance tecnológico, mejorando las técnicas agrícolas, así como perfeccionando las armas para la caza y la guerra. Aquellos pueblos que dominaban la metalurgia se convertirían en los más fuertes de su entorno, extendiendo su ámbito de influencia e incluso sometiendo a otros pueblos.
- Los grupos siguen creciendo en tamaño, y se observan dos fenómenos: una progresiva diferenciación social relacionada con los distintos niveles de riqueza y una mayor especialización en el trabajo, especialmente de aquellos que dominaban el metal.
- Aparece el comercio, gracias al uso de los animales como medio de transporte y a la aparición de la rueda. El comercio favorecerá la difusión tecnológica y cultural.
- Por último, aparecen nuevos modelos artísticos y culturales. Entre ellos, destacamos el Megalitimso, basado en la construcción de enterramientos comunales y lugares de culto mediante el uso de grandes bloques de piedra llamados ortostatos. En el caso de España, encontramos numerosos ejemplos de esta corriente cultural.
La Edad Antigua
[editar]En este período distinguiremos dos grandes conjuntos de civilizaciones:
- Las civilizaciones urbanas.
- Las civilizaciones clásicas:
- Grecia.
- Roma.
Las civilizaciones urbanas
[editar]Las civilizaciones urbanas son aquellas en las que se desarrolló por primera vez la ciudad. El nacimiento de las ciudades tuvo lugar a lo largo del IV milenio a.C., en la zona de Egipto y Mesopotamia. Las características esenciales de este período son las siguientes:
- La existencia de excedentes agrícolas, debido a que estas civilizaciones se asentaban en los fértiles valles fluviales de ríos como el Nilo. Estos excedentes permitían la alimentación de aquella parte de la población que no se dedicaba a tareas agrícolas y facilitaban el intercambio de productos, naciendo así el comercio.
- Una sociedad muy jerarquizada, con distintas profesiones y con una consideración diferente para cada una de ellas. Así, encontraremos agricultores, ganaderos, comerciantes, funcionarios, administrativos, militares, sacerdotes y gobernantes.
- Una organización política compleja, en la que reyes o faraones ocupaban el poder absoluto y acaparaban el papel directivo de toda la sociedad. Como delegados de su autoridad actuaban los funcionarios.
- Una mayor complejidad cultural. Los conocimientos y avances del momento se difundían más fácilmente gracias a la escritura.
- El arte poseía un carácter oficial, estando al servicio de los grupos de poder. En cuanto a la religión, se hacía más compleja, generando su propio grupo social: los sacerdotes.
Dentro de las civilizaciones urbanas destacaremos el caso del Imperio Egipcio. Este nació al mismo tiempo que el resto de las civilizaciones urbanas; sin embargo, alcanzó un desarrollo mucho mayor, produciéndose su fin cuando se convirtió en una provincia más del Imperio Romano.
El Imperio Egipcio se dividía en dos:
- Alto Egipto.
- Bajo Egipto.
Ambos tenían al Nilo como su arteria principal, ya que la vida de la población se organizaba en torno a este río y sus periódicas crecidas y estiajes.
El poder absoluto lo tenían los faraones, quienes se organizaban en dinastías y eran considerados como dioses vivientes.
En cuanto a la cultura, estaría marcada por el culto a los muertos y la creencia en el más allá. De hecho, las principales muestras del arte egipcio se relacionan con este rasgo, como por ejemplo las pirámides de Gizeh o el templo de Abu Simbel.
Las civilizaciones clásicas: Grecia y Roma
[editar]La civilización Griega (3000 a. C - 30 a. C)
[editar]Nacida a partir de las culturas cretense y micénica, la historia de la antigua Grecia estará marcada por la insularidad y la existencia de las ciudades-estado o polis. Esta cultura se desarrolla en torno al mar Egeo, que está salpicado por un gran número de islas, lo cual favorece la fragmentación política. Así, podemos hablar de una unidad cultural, pero no de una unidad política.
De su evolución histórica, destacaremos el llamado periodo clásico (V – IV a.C.), en el que son relevantes los siguientes elementos:
1. La importancia de las polis o ciudades-estado. De ellas, destacaremos dos: Atenas y Esparta.
- Atenas: Su sistema político estaba basado en la democracia. En él, los ciudadanos reunidos en la asamblea tenían derecho a participar en el gobierno de la polis, controlando la justicia y las leyes.
- Esparta: Aquí se impuso un gobierno oligárquico. La característica más llamativa de esta polis es la orientación de toda la sociedad hacia la guerra y la eugenesia, lo cual la convertiría en la mayor potencia militar de Grecia. Ambas polis o ciudades-estado se enfrentarían durante las llamadas guerras Péloponesicas.
2. La sociedad: Se dividía en dos grandes grupos cerrados: - Los ciudadanos: Constituían una minoría con plenos derechos, que participaba en la vida política de la ciudad. Los extranjeros, también llamados metecos, no podían disfrutar de este derecho, a pesar de que compartían con los ciudadanos la condición de hombres libres.
- Los esclavos: Constituían el grupo más numeroso. Procedían en su mayoría de las incursiones bélicas y eran utilizados como fuerza de trabajo en todos los sectores económicos.
3. La economía: Estaba basada en la agricultura, la ganadería, la artesanía y el comercio. El amplio desarrollo del comercio y la progresiva creación de colonias favorecían la expansión de la cultura griega por todo el Mediterráneo.
4. La cultura griega: Realizó importantes aportaciones, sobre todo en el campo del arte y la filosofía, aunque también cabe destacar los avances en ciencias como las matemáticas o las contribuciones a la literatura universal.
5. El arte griego: Estaba basado en la búsqueda de la belleza ideal, concebida como la unión entre la armonía, la proporción y el equilibrio. Sobre todo, destacan las aportaciones en arquitectura, donde el templo será el edificio más representativo, usando en él los tres órdenes clásicos: el orden jónico, el orden dórico y el orden corintio.
En la cultura, destacaremos tres fases: - El periodo arcaico: cuyas figuras son rígidas y estáticas. - El periodo clásico: cuyas obras serán ampliamente reproducidas en fases posteriores de la historia del arte. - El periodo helenístico: cuya producción estaba dotada de un gran movimiento y extensión.
b) La Civilización Romana (753 a.C. - 476 d.C.) La Civilización Romana fue una de las civilizaciones más influyentes para la cultura occidental. Dada su gran extensión territorial, dejó un sedimento cultural imborrable en buena parte de Europa. El Imperio Romano constituyó una estructura política cuya base era la ciudad de Roma. Sus principales rasgos serían: - La evolución política La historia de Roma pasa por tres grandes etapas:
- a) La Monarquía (753-509 a.C.)
De esta época se conocen muy pocos datos; solo que el poder recaía en la figura del rey.
- b) La República (509-27 a.C.)
La figura del rey desaparece tras un período de conflictos. El Senado se convierte en el principal órgano de poder. Asimismo, durante este período se inicia la primera expansión de Roma, ocupando los territorios situados en torno a la cuenca del Mediterráneo.
- c) El Imperio (27 a.C.-476 d.C.)
Durante este período, y tras una guerra civil, Roma alcanzó su máxima expansión, dominando la mayor parte del mundo conocido hasta entonces: territorios tan distantes como la actual Escocia, Egipto o el Próximo Oriente quedaban incluidos en una compleja estructura política en la que el emperador poseía todos los poderes. Esta fase terminará con las llamadas invasiones bárbaras y la división del Imperio Romano en dos zonas: - Una zona occidental, que cayó en el 476 d.C. con la deposición del último emperador romano, Rómulo Augústulo, a manos del rey visigodo Odoacro. - Una zona oriental, que vivirá una nueva etapa de esplendor como el Imperio Bizantino.
2. La economía de Roma La economía romana era urbana y esclavista. Era urbana porque la ciudad era el centro económico; de hecho, Roma fue el primer centro del comercio mundial. También era esclavista porque los esclavos eran la principal mano de obra en las tareas productivas. Por otro lado, gracias a su expansión territorial, Roma pudo explotar los recursos materiales y humanos de las zonas conquistadas, desarrollando para ello una extensa red de rutas comerciales, tanto marítimas como terrestres. Dentro de estas últimas destacaremos la red de calzadas romanas, siendo la Vía de la Plata un buen ejemplo de ellas.
3. La sociedad La estructura social romana era muy desigual. Distinguiremos dos grupos, con distintos derechos y obligaciones: - Los individuos libres: Dentro de ellos, distinguiremos entre los ciudadanos (con derechos políticos) y los no ciudadanos (que carecían de ellos). Entre los ciudadanos existían dos grupos básicos: los patricios, de las principales familias romanas y que constituían una especie de nobleza, y los plebeyos, que eran la plebe o el pueblo. - Los individuos no libres: Los esclavos eran el grupo más numeroso y se empleaban en todas las actividades económicas. Normalmente, procedían de los pueblos que habían sido dominados por las armas; por ello, en el siglo III d.C., cuando el imperio dejó de expandirse, la escasez de esclavos constituyó un grave problema para la economía romana.
4. La cultura La cultura romana constituye la base esencial de la cultura occidental. Aportó una lengua única, el latín, del cual proceden las lenguas romances, como el francés, el español o el italiano. También aportó un código jurídico, el derecho romano, que ha servido de inspiración y guía para un gran número de normas legales posteriores. En cuanto al arte, el arte romano puede considerarse como una copia del griego, pero con aportaciones propias; sin embargo, la principal aportación romana será la realización de grandes obras de ingeniería, como las calzadas o los acueductos. En el siglo III d.C., distintas causas provocaron el declive del imperio, que en fechas anteriores se había dividido en dos. Así, la zona occidental se verá sometida, a partir de esta fecha, a numerosas invasiones bárbaras y a una profunda crisis económica y política, llegando a su fin en el año 476 d.C. La zona oriental vivirá una nueva etapa de esplendor como el Imperio Bizantino. Con la caída del Imperio Romano de Occidente comienza una nueva etapa en la historia: la Edad Media.
La Edad Media
[editar]La Edad Media occidental dura mil años, desde el siglo V d.C. hasta el XV d.C. El territorio que había estado sometido a la dominación romana se ve fragmentado ante la aparición de tres grandes culturas: a) Imperio Bizantino b) Imperio Islámico c) Europa Occidental Cristiana
a) El Imperio Bizantino (395 d.C. - 1453 d.C.) El Imperio Bizantino nace a partir de la zona oriental del Imperio Romano a raíz de su división. Su capital sería Bizancio, posteriormente llamada Constantinopla, en honor al emperador Constantino. Además, se adoptaría una rama original del cristianismo, la doctrina ortodoxa. La época de mayor esplendor coincidió con el reinado de Justiniano el Grande (siglo VI d.C.), caracterizado por los siguientes rasgos: - Una gran expansión territorial, sobre todo en la zona oriental del Mediterráneo, donde se enfrentó con la expansión del Imperio Islámico. - Reformas legislativas y administrativas que se orientaron hacia la consolidación del poder imperial. - Un gran desarrollo cultural y artístico, con el arte bizantino como principal referente. Así mismo, el amplio desarrollo que alcanzó Bizancio se debe a otros factores como: - La prosperidad económica. - Una administración centralizada. - Un ejército poderoso. - El hecho de ser un punto de unión entre Oriente y Occidente.
b) El Islam (siglo VII d.C.) La civilización islámica nace a partir de la creación del islam como religión en el siglo VII d.C. El islam es una religión monoteísta fundada por Mahoma que recoge preceptos tanto del judaísmo como del cristianismo e incluso de algunas tradiciones de las tribus preislámicas que se extendían por Arabia. Tras la conquista de la península arábiga, el islam se extendió rápidamente hasta los Pirineos por Occidente, donde el rey franco Carlos Magno frenó la avanzada islámica en la batalla de Poitiers, y hasta el Indo por Oriente. Se crea así un enorme imperio que, con el tiempo, termina por fragmentarse. Dentro de él, la península ibérica se convertiría en una provincia más, denominada Al-Ándalus, consiguiendo posteriormente su independencia.
Los principales rasgos de la civilización islámica son:
1. Economía: La economía era próspera y se basaba en las ciudades como centros de intercambio y en un floreciente comercio. Todo ello también se vio favorecido por la existencia de una moneda fuerte (el dírhem y el dinar). 2. La sociedad: La religión y la capacidad económica serían los principales elementos diferenciadores entre los distintos grupos sociales. Distinguimos dos grupos esenciales: - Los musulmanes: podían pertenecer a tres grupos sociales.
a) La aristocracia: Normalmente eran de origen árabe y constituían un grupo reducido, pero de gran poder económico y político.
b) La clase media: Estaba formada por artesanos y comerciantes.
c) La masa popular: Formaban un grupo muy heterogéneo, es decir, dentro de él podríamos distinguir numerosas clases o tipologías sociales. La característica de todos ellos es que no poseían propiedades.
- Los no musulmanes: Normalmente pertenecían al grupo denominado como dimmies o protegidos, es decir, aquellos que practicaban el judaísmo o el cristianismo. Esta clase social, tras la conquista, podía conservar sus propiedades o creencias; sin embargo, debían pagar dos impuestos: la yizya y el jarach, en moneda y en especie.
3. El sistema político: Era un sistema político centralizado en el que el califa actuaba como la máxima autoridad política y religiosa. Para el desempeño de sus obligaciones, se apoyaba en una fuerte administración central, a través de la figura de los visires y de una administración territorial dirigida por los emires.
4. La cultura: La cultura árabe aportó un gran número de avances técnicos e intelectuales en campos como la medicina, la astronomía y las matemáticas.
5. El arte: El arte islámico ha dejado importantes huellas en la península, tales como la Mezquita de Córdoba o la Alhambra de Granada. Los principales rasgos del arte islámico son: a) Gran riqueza decorativa, basada en el uso de formas geométricas y vegetales. b) El uso de distintos tipos de arcos (lobulado, polilobulado, mistilíneo o de herradura). c) Escaso desarrollo de la escultura y la pintura, ya que el islam prohíbe la representación humana y animal.
c) La Europa Occidental Cristiana: El feudalismo. La parte occidental del Imperio Romano sufrió, a partir del siglo V d.C., una serie de invasiones bárbaras que provocaron su división en pequeños reinos, como el visigodo en la península ibérica y el burgundio y, posteriormente, franco en Francia. Con la base romana y bárbara, a partir del siglo X hasta el siglo XIII, se desarrollaría en toda Europa un sistema socioeconómico y político propio: el feudalismo. Este sistema se basaba en el dominio de un sector minoritario de la población, la nobleza y el clero, que eran dueños de extensas propiedades agrícolas y que extendían su influencia y poder sobre el campesinado. Las características básicas del feudalismo serían: 1. Una economía eminentemente agraria. La célula económica básica sería el feudo, que consistía en una gran propiedad agrícola autosuficiente. El feudo se dividía en dos zonas: - La reserva: Era la parte del feudo explotada directamente por el señor. Los trabajos realizados en ella eran llevados a cabo, al menos en parte, por los campesinos como pago por el disfrute de las tierras del feudo. Este trabajo realizado por los campesinos en la reserva recibía la denominación de corveas.
- Los mansos: Eran las tierras cedidas por el señor a los campesinos. A cambio, estos debían entregar partes de sus cosechas y trabajar en la reserva señorial.
Por otra parte, las ciudades comienzan a renacer a partir del siglo XI, siendo también llamadas burgos. Aquí se desarrollaban las actividades comerciales y artesanales, que serían gestionadas por los gremios. Los gremios eran corporaciones que agrupaban a los artesanos según sus oficios.
2. La sociedad. La sociedad feudal era una sociedad jerarquizada que se dividía en estamentos, es decir, en grupos sociales cerrados, determinados por la procedencia del individuo. Dentro de la sociedad medieval existió un tipo de relación personal denominada vasallaje. El vasallaje era la relación que se establecía entre dos individuos libres, siendo uno de ellos de rango superior. Este personaje superior se llamaba señor o dominus y tenía la obligación de procurar sustento y protección para el individuo de rango inferior vinculado a él, que se llamaba vasallo. A cambio, el vasallo contraía con el señor dos obligaciones: el auxilium, o ayuda militar o económica en caso de guerra, y el consilium, o consejo en el caso de tomar alguna decisión política. Para el mantenimiento del vasallo, el señor le entregaba un feudo, que podía ser en forma de tierras o lo que se llamaba un feudo de bolsa, es decir, se le entregaba una prestación económica por sus servicios. Esta situación provocó una estructura piramidal, a cuya cabeza se situaba el rey, denominado “primus inter pares”, es decir, el primero entre los iguales, lo que contribuyó a aumentar el poder de la nobleza, pero también a alejar al rey de sus súbditos.
4. La Baja Edad Media: La transición hacia el mundo moderno. A lo largo de los siglos XIV y XVI se produce el paso hacia la Edad Moderna, la cual se prolongará hasta el siglo XVIII. Se trata de un periodo marcado por la inestabilidad política y económica y también por las crisis. En lo económico, se produjo una grave crisis provocada por un periodo de malas cosechas, a lo que se sumó la aparición de epidemias como la peste bubónica o la peste negra. En diversas oleadas, aumentó la mortalidad en una población debilitada por el hambre. Por otra parte, se produjo una fuerte emigración del campo a la ciudad, lo que concentró mano de obra abundante y barata, permitiendo el desarrollo del incipiente capitalismo, lo que provocaría la progresiva desaparición de los gremios. El comercio también sufrió una importante expansión gracias a la creación de nuevas rutas comerciales, que fueron fruto de los descubrimientos geográficos. A esto se unió la aparición de nuevos útiles para la navegación, y, finalmente, la actividad comercial se vio favorecida por la aparición de las compañías comerciales. En cuanto a la población, se aprecia un descenso demográfico, fruto de las hambrunas provocadas por las malas cosechas, a las guerras y a las epidemias. En este periodo también se produjeron importantes conflictos sociales, tanto en el campo como en la ciudad. Las minorías étnicas y religiosas fueron especialmente perseguidas. Es el caso de los judíos, sometidos a violentas persecuciones a lo largo del siglo, conocidos como pogromos. En lo político, se produce la crisis del sistema feudal. Las sucesivas guerras consiguieron fortalecer el poder real, que a partir de ahora se convertirá en la máxima autoridad política. En el ámbito cultural, destacará la aparición de dos estilos artísticos: el románico y el gótico.
1. El románico: Era un arte rural vinculado al feudalismo y a la iglesia. En la arquitectura, las principales edificaciones eran las iglesias, castillos y monasterios. Los rasgos más característicos de la arquitectura románica son: la escasez de ventanas, el uso del arco de medio punto, la bóveda de cañón, la horizontalidad y la escasez de luz. En escultura, destaca la intención pedagógica de las obras, que intentaban enseñar a los fieles la doctrina del evangelio. Asimismo, la escultura románica se caracteriza por el antinaturalismo y la frontalidad. En pintura, los rasgos esenciales serán el uso de colores planos, el predominio de la pintura mural, concentrada en ábsides y altares, y la rigidez de los personajes representados.
2. El gótico. El arte gótico se desarrolla a partir del siglo XIII d.C. y fue el símbolo del renacer de las ciudades y del creciente poder de la burguesía. Ahora, además de la construcción de edificios religiosos como las catedrales, se lleva a cabo la construcción de edificios públicos civiles, como palacios, lonjas, cabildos, etc. En arquitectura, los edificios se caracterizan por su ligereza y dinamismo, por la presencia de amplios ventanales decorados con vidrieras, por el uso del arco apuntado y la bóveda de crucería, y por la verticalidad y luminosidad de sus interiores. En escultura, las imágenes poseen un mayor realismo y naturalidad. En pintura, aparecen importantes innovaciones, como la pintura sobre tabla o la realizada al temple. Asimismo, al igual que en escultura, las representaciones ganan en naturalidad, expresividad y realismo.
La Edad Moderna
[editar]La Edad Moderna es el período histórico comprendido entre la Edad Media y el mundo contemporáneo, abarcando desde el siglo XV hasta el XVIII.
Algunos hechos históricos marcan su inicio, como son la caída de Constantinopla en manos de los turcos, lo que supuso el fin del Imperio Bizantino; la invención de la imprenta, que permitió una mayor difusión de la cultura escrita, que hasta entonces había sido restringida a los monasterios; y el descubrimiento del Nuevo Mundo (América). Durante esta fase, Europa se recupera de las crisis padecidas durante la Baja Edad Media, y surge un nuevo sistema económico: el capitalismo.
Se trata de un sistema económico en el cual los medios de producción (herramientas, talleres, tierras, etc.) pertenecen a un propietario privado, que gracias a ellos acumula beneficios o capital. Estos cambios económicos, a los que se sumó la influencia de los nuevos descubrimientos geográficos, provocaron un cambio en la mentalidad de la sociedad, que poco a poco se irá liberando de las trabas ideológicas impuestas por la Iglesia a lo largo de la Edad Media.
En lo social, los grupos privilegiados siguieron siendo la nobleza y el clero. Sin embargo, la burguesía se consolidó como un grupo social importante, siendo un elemento decisivo en la lucha entre el poder real y el nobiliario. Durante este período, la nueva burguesía (los Médici) pondrá al servicio de los reyes sus recursos económicos y una nueva mentalidad basada en el humanismo, lo cual les proporcionaría una situación de superioridad respecto a la Iglesia y a la nobleza.
A lo largo de la Edad Moderna, los distintos reyes culminaron el proceso de consolidación del poder real, convirtiéndose así en monarcas autoritarios, en los cuales se concentraban todos los poderes del Estado. Ejemplos de monarquías autoritarias serían la española, la francesa, la inglesa y la portuguesa. Por último, Europa se convertiría durante estos siglos en el centro económico, político y cultural de todo el mundo, ya que gracias a sus descubrimientos geográficos, las naciones europeas extendieron su área de influencia por todo el mundo conocido.
Dos naciones serían pioneras en esta carrera de descubrimientos:
- Portugal: que dominaba la ruta africana, la cual conducía hacia las especias. A ello se uniría, tras el descubrimiento de América, la exploración de las propiedades en Brasil y los importantes recursos económicos que estas tierras proporcionaban a la corona.
- España: esta monarquía, gracias al descubrimiento de América en 1492 y a las amplias posesiones heredadas por Carlos I, lograría crear el mayor imperio colonial de la historia.
1. Las salidas a la crisis de la Baja Edad Media: la recuperación europea.
Durante el siglo XV se produjeron una serie de cambios en la sociedad europea, los cuales marcarían el paso hacia la Edad Moderna.
Estos cambios ocurrieron en tres ámbitos: en lo social, en lo económico y en lo político.
a) Los cambios sociales y demográficos:
Tras una fase de retroceso demográfico provocada por hambrunas, la peste y guerras continuas, la población europea comenzó a recuperarse y, a pesar de mantener una estructura estamental, experimentó los siguientes cambios:
- El ascenso de la burguesía, que se convertiría en el grupo social más dinámico económicamente. Del mismo modo, tendría una gran influencia en los cambios políticos, al apoyar a la monarquía en su lucha contra la nobleza.
- La caída del poder nobiliario, que, a pesar de seguir siendo un grupo privilegiado, se vería sometido por el poder real, estando ahora a su servicio en el ámbito de la corte.
- La paulatina liberación del campesinado: este conseguirá, a lo largo de la Edad Moderna, liberarse de los vínculos señoriales, aunque la servidumbre persistió en muchos casos.
b) Los cambios económicos:
El cambio más importante fue la aparición del capitalismo, caracterizado por los siguientes rasgos:
- Aumento de la circulación monetaria: frente al intercambio o trueque en especie, el uso de la moneda aumentó considerablemente en esta fase, debido en buena medida a la llegada del oro y la plata americanos.
- Aumento de la demanda de productos, debido al incremento demográfico y a la ampliación de mercados gracias a los descubrimientos geográficos.
- El nacimiento de la banca: gracias a la concentración de capital y a las necesidades económicas propiciadas por la expansión del comercio, surgieron los bancos como lugares de depósito de bienes y instrumentos de financiación. Además, se inventaron nuevos instrumentos económicos como el préstamo con interés y la letra de cambio, que era un documento que permitía cobrar una cantidad de dinero sin tener que transportarlo en metálico.
- Aparecen los consulados y los gremios. Los consulados eran corporaciones de mercaderes ubicadas en las principales ciudades comerciales. Los gremios eran edificios donde se realizaban las transacciones comerciales.
c) Los cambios políticos:
En el ámbito político, se establecieron las llamadas monarquías autoritarias, que basarían su poder en diversos aspectos:
1. El aumento del poder político de los reyes, logrado gracias al sometimiento de la nobleza, y que se apoyaría en una administración centralizada formada por funcionarios. Su mantenimiento se alcanzó mediante la implementación de impuestos, que ya existían en periodos anteriores de guerra, pero que ahora se consolidaron como definitivos.
2. La unificación territorial: los reyes lograron el control total del territorio, ya que antes esta circunstancia no existía. Por ejemplo, en el caso español, los Reyes Católicos unificaron el territorio gracias a la unión de las coronas de Castilla y Aragón, y al sometimiento del reino nazarí de Granada.
3. Un ejército permanente: este ejército estaría al servicio de la corona y, normalmente, sería de carácter mercenario, es decir, que se le pagaba por sus servicios. Estas tropas, fieles al mejor postor, sustituirían a los antiguos ejércitos feudales aportados por la nobleza y, por tanto, vinculados a ella.
4. La creación de una estructura judicial autónoma: la independencia del poder judicial sería fundamental para el fortalecimiento del poder real. Estos nuevos tribunales, controlados por los reyes, reemplazarían a los antiguos juicios feudales, más irregulares y arbitrarios.
2. El reinado de los Reyes Católicos.
La unificación de los distintos reinos de la península ibérica fue un largo proceso que culminó con el fin de la Reconquista y la unión dinástica de las dos coronas más importantes del momento: Castilla y Aragón. Esto se logró gracias al matrimonio entre Isabel I, reina de Castilla, tras un período de guerras civiles, y Fernando II, rey de Aragón; ambos serían conocidos como los Reyes Católicos.
Portugal no se anexaría hasta el reinado de Felipe II y gracias a una compleja política matrimonial. Pero, aunque unieron sus reinos, tenían distintas monedas y leyes.