Usuario:Alee1623/Taller
PENSAMIENTO CIENTÍFICO
La ciencia es un conjunto de técnicas y métodos que permiten organizar el conocimiento sobre la estructura de hechos objetivos y accesibles a distintos observadores. El pensamiento, por su parte, es el producto de la mente, aquello traído a la existencia por medio de la actividad intelectual.Es evidente que el ser humano piensa para realizar cualquier tipo de actividad, desde las más sencillas y cotidianas (como elegir qué zapatos utilizará durante el día) hasta las más complejas y abstractas (programar un sistema informático, por ejemplo). La diferencia entre el pensamiento cotidiano y el pensamiento científico radica en la profundidad y en los niveles de abstracción. Ambos tipos de pensamiento son complementarios: la ciencia surge cuando el pensamiento cotidiano deja de hacer planteamientos o de aportar las respuestas necesarias a los problemas de las personas. Entre las principales características del pensamiento científico se encuentran la objetividad (se toman los hechos tal y como se presentan en la realidad), la racionalidad (parte de principios y leyes científicas) y la sistematicidad (el conocimiento es ordenado y jerarquizado). El pensamiento científico también es fático (los hechos que analiza están dados en la realidad), trascendente (va más allá de los hechos), analítico (descompone y recompone el todo), preciso (evita las vaguedades), simbólico (para poder explicarse mejor), verificable (es objeto de la observación y la experimentación), metódico (se planea y organiza), predictivo (desde el presente, se puede ir al pasado o al futuro), abierto (está en evolución permanente) y útil (intenta contribuir a la mejora de la sociedad).
Los pasos hacia el pensamiento científico
El origen de la ciencia se encuentra relacionado con las necesidades humanas allá por la prehistoria. La insuficiencia de abrigo, hizo que fuera necesario pensar y tomar decisiones que llevaron a la posterior conquista del fuego. Más tarde, también fue a partir de una necesidad que se inventó la rueda para concebir una forma de transporte mejor. En estos dos hechos se considera que está la fundación de la ciencia como tal, una forma de resolver problemas de la vida cotidiana a través de diferentes métodos. A éstos le siguieron diversos inventos y pasos que mejoraron la vida de las personas, como la obtención de objetos a partir de diversos materiales, como el metal, la cerámica y las telas. En el siglo VI A.C tuvo lugar en Grecia uno de los movimientos intelectuales más poderosos de todos los tiempos, que generó un cambio rotundo en el mundo y que estableció las bases del pensamiento científico. Durante el Imperio Egipcio se desarrollaron grandes conocimientos en diferentes campos como la medicina, las matemáticas y la biología y esto permitió acercarse todavía más a la ciencia tal cual la conocemos hoy en día. Más tarde, en la Edad Media se fusionaron los avances realizados por los antiguos egipcios con las teorías plasmadas por los griegos y se llegó a un conocimiento mayor de la realidad, de los elementos y de la forma en la que podía combinarse y estudiarse. Pero seguramente un período que marcó un antes y un después en lo que a descubrimientos científicos se refiere fue el Renacimiento, donde definitivamente se sentaron las bases para el estudio de la verdad a través de la ciencia y se puso en palabras en qué consistía el método científico; el cual se basa en una serie de pasos, los cuales son: recopilación de hechos, comprensión de los hechos a través de leyes, formulación de hipótesis a fin de explicar lo sucedido, comparación de los resultados experimentales con los esperados en la hipótesis desarrollada y la predicción de nuevos hechos. A través del razonamiento y de la contrastación de pruebas construimos nuestro entorno, aprendemos a relacionarnos y ponemos en práctica aquello que sabemos, por tanto el pensamiento científico es una de las herramientas más necesarias para vivir en sociedad.
La noción de percepción deriva del término latino perceptio y describe tanto a la acción como a la consecuencia de percibir (es decir, de tener la capacidad para recibir mediante los sentidos las imágenes, impresiones o sensaciones externas, o comprender y conocer algo). Percepción Antes de definir este concepto diremos que para conocer el mundo interior o exterior necesitamos realizar un proceso de decodificación de los mensajes que se reciben a través de todo el cuerpo. Se define como percepción al proceso cognoscitivo a través del cual las personas son capaces de comprender su entorno y actuar en consecuencia a los impulsos que reciben; se trata de entender y organización los estímulos generados por el ambiente y darles un sentido. De este modo lo siguiente que hará el individuo será enviar una respuesta en consecuencia. La percepción puede hacer mención también a un determinado conocimiento, a una idea o a la sensación interior que surge a raíz de una impresión material derivada de nuestros sentidos. Para la psicología, la percepción consiste en una función que le posibilita al organismo recibir, procesar e interpretar la información que llega desde el exterior valiéndose de los sentidos. El término comenzó a captar la atención de los estudiosos durante el siglo XIX. Los primeros modelos que vinculaban la magnitud de un estímulo físico con la del episodio percibido posibilitaron la aparición de la denominada psicofísica. Los especialistas aseguran que la percepción es el primer procedimiento cognoscitivo, que permite al sujeto capturar la información del medio que lo rodea a través de la energía que llega a los sistemas sensoriales. Este procedimiento posee carácter inferencial y constructivo. En este contexto, la representación interior de lo que ocurre afuera surge a modo de hipótesis. Los datos que captan los receptores se analizan de modo paulatino, junto a la información que recoge la memoria y que contribuye al procesamiento y a la creación de dicha representación. Mediante la percepción, la información es interpretada y se logra establecer la idea de un único objeto. Esto significa que es factible experimentar diversas cualidades de una misma cosa y fusionarlas a través de la percepción, para comprender que se trata de un único objeto.
Diferencias entre sensación y percepción
Es importante declarar que percepción no es sinónimo de sensación, y dado que ambos conceptos suelen utilizarse como sinónimos, explicaremos cuáles son sus diferencias. Una sensación es una experiencia que se vive a partir de un estímulo; es la respuesta clara a un hecho captado a través de los sentidos. Una percepción, por su parte, es la interpretación de una sensación. Aquello que es captado por los sentidos adquiere un significado y es clasificado en el cerebro. Suele decirse que la sensación es lo que precede a la percepción. Para ejemplificar esta diferencia decimos que el volumen y la tonalidad de una canción ejecutada por un músico son captadas por el oyente como una sensación, mientras que si somos capaces de reconocer de qué canción se trata o hilvanar similitudes entre esos sonidos y otros escuchados con anterioridad, estamos frente a una percepción. El primero es un proceso intuitivo y automático, mientras que el segundo es más elaborado y racional.
Teoría de Gestalt Según lo define la teoría de la Gestalt, las personas percibimos el mundo como un todo y no de forma fragmentada; podemos comprobar esto si pensamos que al despertarnos y abrir los ojos podemos ver toda la habitación donde nos encontramos y no simplemente objetos sueltos. A través de nuestra percepción somos capaces de entender de qué está formado ese todo y aislar aquello que nos interesa más en cada momento. De acuerdo a los estudios realizados en torno a este concepto podemos decir que existen factores biológicos de la percepción, con los cuales nacemos, y otros aprendidos; esto significa que la forma en la que percibimos nuestro entorno se modifica a lo largo de nuestra vida a través de las experiencias. Por ejemplo, cuando éramos niños admirábamos a nuestro padre, pero pasada cierta edad puede que ya no lo hagamos, e incluso que le aborrezcamos, esto significa que de acuerdo a las situaciones por las que hayamos pasado hemos reinterpretado a esa persona y la hemos ubicado en lugares diferentes a lo largo del tiempo. Es importante aclarar que existe otro tipo de percepción, la extrasensorial, la misma se encuentra relacionada con la forma en la percibimos las cosas donde los sentidos ordinarios no participan. Los especialistas, explican que se tratan de fenómenos de transferencia de energía que no pueden entenderse a través de conceptos biológicos o físicos. Estos fenómenos son: la telepatía (capacidad para leer la mente), precognición (predicción de un hecho que tendrá lugar en el futuro), clarividencia (capacidad para ver cosas que no se encuentran en el espacio) y psicoquinesis (capacidad para modificar la materia a través de la mente).
La percepción (del latín perceptio) consiste en recibir, a través de los sentidos, las imágenes, sonidos, impresiones o sensaciones externas. Se trata de una función psíquica que permite al organismo captar, elaborar e interpretar la información que llega desde el entorno. Percepción visual Es importante diferenciar entre el estímulo, que pertenece al mundo exterior y genera el primer efecto en la cadena del conocimiento, y la percepción, que es un proceso psicológico y pertenece al mundo interior. Podría decirse que el estímulo es la energía física, mecánica, térmica, química o electromagnética que excita o activa a un receptor sensorial. La percepción visual es aquella sensación interior de conocimiento aparente, resultante de un estímulo o impresión luminosa registrada por los ojos. Por lo general, este acto óptico-físico funciona de modo similar en todas las personas, ya que las diferencias fisiológicas de los órganos visuales apenas afectan al resultado de la percepción. Las principales diferencias surgen con la interpretación de la información recibida, a causa de las desigualdades de cultura, educación, inteligencia y edad, por ejemplo. En este sentido, las imágenes pueden “leerse” o interpretarse tal como un texto literario, por lo que existe en la operación de percepción visual la posibilidad de un aprendizaje para profundizar el sentido de la lectura. Los psicólogos de la Gestalt, a comienzos del siglo XX, fueron los primeros en proponer una teoría filosófica de la forma. Max Wertheimer, Wolfgang Köhler, Kurt Koffka y Kurt Lewin, entre otros, aseguraron que, en la percepción, el todo es mayor que la suma de las partes.
Percepción de las tres dimensiones Con el creciente éxito del enésimo lanzamiento del entretenimiento en 3D (tres dimensiones), llegaron nuevas tecnologías que buscan hacerle creer a nuestro cerebro que los objetos y seres que vemos en una pantalla se encuentran realmente ahí; para ello, las cámaras que se utilizan poseen dos lentes ubicados a una distancia tal que observen el mundo como lo hacen nuestros ojos. La pregunta es, ¿cómo lo hacen? En principio, es necesario detallar una serie de conceptos que representan aquéllos signos que el cerebro toma en cuenta para entender lo que captan los ojos:
- superposición: cuando un objeto o individuo se ubica delante de otro, nuestra mente interpreta inmediatamente que el primero se encuentra más cerca de nosotros que el segundo;
- puntos de fuga o perspectiva: según la investigación de Leonardo Da Vinci, se refiere a calcular las distancias entre las diferentes cosas o seres que percibimos, o bien entre ellos y nosotros, basándonos en nuestro punto de vista y una serie de mediciones que realizamos a nivel inconsciente, como el análisis de la disminución de los objetos cuanto más lejos se encuentran;
- objetos cuyo tamaño conozcamos: de forma similar al punto anterior, el conocimiento previo del tamaño de una cosa o de las dimensiones de un ser vivo nos permite entender a qué distancia de nosotros se sitúa;
- estereopsis: término que viene del griego y que se puede traducir como visión o imagen sólida, y que se refiere a un fenómeno mediante el cual nuestro cerebro toma la imagen captada por cada ojo y las une, creando una representación voluminosa de nuestro entorno.
En base a estos conceptos se puede deducir que la percepción de la profundidad depende principalmente de una serie de procesos cerebrales, de análisis de las imágenes captadas por nuestros ojos. En el caso del entretenimiento en tres dimensiones, gran parte del trabajo antes detallado lo realizan las cámaras y demás dispositivos; nos ofrecen una imagen «falsa», más aún que la que se proyecta en una pantalla 2D, pero irónicamente más fácil de entender para nuestro cerebro.
La percepción social es el estudio de las influencias sociales sobre la percepción. Hay que tener en cuenta que las mismas cualidades pueden producir impresiones diferentes, ya que interactúan entre sí de forma dinámica. Percepción social Para conseguir comprender mejor este concepto, sería bueno captar previamente el de percepción, propiamente dicho. Éste, hace referencia a la elaboración e interpretación de los estímulos captados para cada uno de los órganos de los sentidos un ser vivo. Se trata de un proceso cognitivo que cada individuo realiza de forma diferente para el cual se utilizan una serie de preconceptos que sirven para discriminar más rápidamente aquello a lo que nuestro organismo se ve expuesto, de tal forma, por ejemplo que al tocar con nuestra mano algo que está muy caliente, rápidamente retiramos la mano porque comprendemos que eso nos hace daño. Las impresiones cuentan con una cierta estructura, donde hay cualidades centrales y cualidades periféricas. Cada parte forma un todo; la omisión o el agregado de una cualidad alteran la percepción global. En el caso de la percepción de personas, aparecen diversos factores que influyen en la percepción: las expectativas acerca del sujeto con el que se va a interactuar, las motivaciones (que hacen que el hombre que percibe vea en el otro individuo lo que se desea ver), las metas (influyen en el procesamiento de la información), la familiaridad y la experiencia. Existen distintos efectos que alteran la percepción social. De acuerdo al valor del estímulo, puede producirse la acentuación perceptiva (cuando el valor de un estímulo es grande, éste se percibe mayor de lo que es) o el efecto halo (si una persona es vista de forma positiva en alguno de sus rasgos, tenderá a verse de forma positiva en otros rasgos). De acuerdo al significado emotivo del estímulo, puede provocarse la defensa perceptiva (ante estímulos amenazadores) o la perspicacia perceptiva (ante estímulos que pueden satisfacer una necesidad o brindar algún beneficio). El estereotipo (la asignación de atributos en función de la identidad grupal), el prejuicio (la forma individual de establecer juicios sobre personas o cosas alejados de la percepción social común) y la proyección (el efecto de las propias emociones al evaluar personas o situaciones) también son efectos alteradores de la percepción.
El síndrome de Asperger y la percepción social Existen ciertas enfermedades o trastornos que afectan considerablemente la forma en la que un individuo percibe su medio; entre ellas se encuentra el síndrome de Asperger. Ese problema causa severas dificultades en la interacción social del individuo que lo padece, debido a la limitada capacidad de corresponder a las emociones que el medio le manifiesta y al uso de un lenguaje que difiere sobremanera al que hacen sus pares, así como también la presencia de ciertos comportamientos obsesivos y repetitivos. Según lo han revelado diversos estudios de índole internacional, estos individuos reflejan una discapacidad en la cognición social y en la empatía emocional; esto se manifiesta en una imposibilidad de darle significado a sus propias emociones y a las de su entorno; de este modo deben re-aprender a captar los signos emitidos a través de los diversos estados de ánimo, a fin de relacionarse de la forma menos brusca e ineficiente posible. Tanto en personas que padecen el síndrome de Asperger como Autismo de alto funcionamiento, las dificultades para relacionarse con el medio parecen similares; se manifiesta una clara alteración en el desarrollo de las habilidades mentales y una dificultad para comprender y regular las emociones propias y analizar las que corresponden a su entorno; lo cual influye significativamente en sus relaciones. Estos individuos suelen llevar vidas más solitarias y no parecen preocupados por sentirse alejados del resto de las personas.